Transporte

Renfe llevará trenes a Portugal con el nuevo AVE Elvas-Évora

Este tramo portugués será el primero de alta velocidad del país vecino y estará listo este año

El primer ministro luso ya anunció un servicio rápido entre Badajoz y Lisboa que funcionaría en 2024

Imagen de archivo de las obras de alta velocidad Elvas-Évora.

Imagen de archivo de las obras de alta velocidad Elvas-Évora. / EL PERIÓDICO

Rocío Sánchez Rodríguez

Al otro lado de la Raya, el tren acelera. Tampoco lo hace al ritmo planteado y prometido, pero el país vecino da pasos adelante en una infraestructura que, entre otros, tiene como objetivo conectar la línea ferroviaria desde Lisboa hasta Badajoz y desde ahí a Madrid.

De este modo, Renfe ya planea para el próximo año 2024 su expansión a Portugal. La principal empresa pública de transporte ferroviario de pasajeros y mercancías de España quiere ir más allá a través de su departamento de proyectos internacionales y tener presencia al otro lado de la frontera. Es la previsión de la operadora a corto plazo.

No obstante, Renfe esperará a que esté en funcionamiento la nueva línea Elvas-Évora, un recorrido de 90 kilómetros que se convertirá en el primer tramo de alta velocidad que se ponga al servicio de los viajeros en el país portugués. Se espera que las obras finalicen antes de que acabe este 2023.

Grandes expectativas

De hecho, hay grandes expectativas puestas en esta nueva plataforma de AVE luso. Habría que recordar que el propio primer ministro portugués, António Costa, anunció hace cinco meses que en 2024 habría un tren rápido entre Badajoz y Lisboa de 1 hora y 50 minutos (en coche se tardan 2 horas y 20 minutos). Fue un compromiso que Costa adquirió en la XXXIV Cumbre Hispano-Portuguesa, que esta vez tuvo como escenario Lanzarote; allí el dirigente portugués estuvo acompañado del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

Asimismo, habría que recordar que ya está concluido el trayecto Elvas-Caya. Son 10 kilómetros ejecutados durante 2018 y 2019 que vinieron a modernizar la unión entre la ciudad de Elvas y Badajoz, hasta ese momento en un estado bastante deficitario.

A destacar igualmente que ahora mismo solo traspasa la Raya un tren regional entre Badajoz y Entroncamento (situado al norte de Lisboa, a unos 120 kilómetros de distancia). El mismo está gestionado por la empresa pública lusa de transporte ferroviario, Comboios de Portugal (CP). 

Así, el país luso sigue apostando por la alta velocidad y por su conexión Lisboa-Madrid a través de Extremadura, aunque en ningún momento ha descartado los planes de unión por el norte, con una línea Lisboa-Oporto que se extendería hasta La Coruña.

...y a la espera de la electrificación Badajoz-Plasencia

El verano entra en la penúltima semana de agosto y aún no hay comunicación oficial de cuándo se estrenará la electrificación entre Badajoz y Plasencia (más bien Monfragüe, un apeadero a unos 11 kilómetros de la capital del Jerte), una infraestructura que se esperaba para mediados de julio. El último paso que se ha dado es la puesta en tensión de las catenarias en los kilómetros de vía que faltaban en el tramo hasta Badajoz, pero de momento los viajeros desconocen cuándo podrán probar un servicio electrificado, sin diésel, que irá más rápido y tendrá menos incidencias. 

¿Por qué? Dos motivos. Primero porque la electricidad permitirá una mayor velocidad en los viajes, ahorrando tiempo en los trayectos y convirtiendo al tren en un medio competitivo con respecto al vehículo particular para viajar entre las ciudades extremeñas y para desplazarse a Madrid. Y segundo porque los trenes rápidos que ahora circulan en Extremadura por la nueva plataforma son híbridos, pero funcionan mejor con las catenarias que con el diésel, de ahí a que siga habiendo numerosas incidencias.

¿Cuándo llegará la mejora? Sigue sin saberse. 

Lo cierto es que los planes globales se mantienen, al menos de palabra: que la alta velocidad sea una realidad entre Lisboa y Madrid. Además, así se dicta desde Europa. Otra cuestión es cómo y cuándo se llevará a cabo esa unión.

De momento a ningún lado de la Raya hay todavía ningún kilómetro de vía con electrificación que pueda considerarse alta velocidad. En ambos casos se espera su «inminente» puesta en marcha.

Lo único evidente es que, 20 años después de anunciarse, se ha recuperado un proyecto que Portugal mandó un tiempo al olvido cuando empezó la crisis de 2008 y la economía saltó por los aires.