Vivienda

¿Dónde están los pisos y suelo de la Sareb?

La entidad negociará con las autonomías y ayuntamientos ceder hasta 21.000 inmuebles para vivienda social

Imagen de archivo.

Imagen de archivo.

Agustí Sala

La Sareb o 'banco malo', la sociedad creada en 2012 para dar salida a los activos inmobiliarios tóxicos esencialmente de las antiguas cajas de ahorros, cuenta con más 133.000 viviendas en cartera, de las que solo están ya construidas 46.542. La entidad, de que el Estado tomó el control total hace un año, negociará con las autonomías y ayuntamientos ceder hasta 21.000 inmuebles para vivienda social para alimentar el plan anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que adelantó este diario.

¿Dónde están los activos inmobiliarios de la Sareb?

La Comunitat Valenciana es la que concentra una mayor proporción de viviendas y suelos de la Sareb, con el 22% del total, en su mayoría proceden de antiguas cajas como la CAM, absorbida por Banc Sabadell; o Bancaja, integrada en Bankia, hoy dentro de CaixaBank. Le siguen Cataluña, con el 19,8%, con gramn peso de impagos procedentes de las antiguas Catalunñaa Caixa (hoy en BBVA) y Caixa Laietana (Bankia, hoy CaixaBank) entre otras y Andalucía, con el 11,6%, procedente de entidades como Caja Granada (hoy dentro de CaixaBank tras distintos fusiones e integraciones). En total, esta sociedad cuenta con una cartera de 133.314 inmuebles. Pero de esta cantidad, solo 46.542 son viviendas ya construidas y 24.619 suelos disponibles. Apenas el 15% de los inmuebles y el suelo que forma parte de la cartera de la Sareb está en capitales de provincia, las ciudades en las que es más caro el alquiler. Y es que el 70% de las viviendas están en las pequeñas ciudades.

Gráfico activos inmuebles.

Gráfico activos inmuebles.

¿Cómo se distribuyen los inmuebles en Cataluña?

En Catalunña se encuentran 13.499 viviendas en cartera de la Sareb, 2.872 suelos y 1.751 viviendas en construcción. En su mayoría estos activos proceden de antiguas cajas. Un total de 6.997 están en la provincia de Barcelona, donde además hay 2.872 suelos y 1.751 inmuebles en obras. La capital, Barcelona, cuenta con 767 viviendas de la Sareb, 37 suelos y 1 inmueble en construcción. En la provincia de Tarragona son 3.010 las viviendas en cartera, 1.159 los suelos y 600 las viviendas en obras. En la capital de la provincia constan 169 inmuebles de la Sareb y 12 suelos. En Girona son 1.776 las viviendas en manos de esta sociedad pública, 505 los suelos y 203 los inmuebles en construcción. En la capital, hay 347 viviendas de la Sareb y 13 suelos. Y en la provincia de Lleida son 286 las viviendas propiedad de la Sareb, 66 los suelos 15 los inmuebles en construcción. En la capital de la provincia, son 286, 66 y 15, respectivamente.

¿Cómo comercializa los inmuebles la Sareb?

La sociedad pública acaba de anunciar la convocatoria de un concurso para que empresas especializadas le ayuden a desalojar viviendas y a aportar soluciones para familias vulnerables. En la misma líneas, sacó a concurso la venta y alquiler de inmuebles de su cartera, de la que se ocupan desde 2021 Anticipa-Aliseda e Hipoges. Para el desarrollo inmobiliario disponía desde 2018 de una alianza a través del vehículo Árqura Homes. Y como resultado de licitaciones celebradas en 2021 posee un proveedor especializado en gestión urbanística (Serviland), y otro para la finalización de obras en curso (Domo). Del alquiler asequible y social se ocupa Servihábitat.

¿Qué es la Sareb?

La Sareb, nacida en 2012 resultado del diálogo del Estado español y las autoridades europeas para recapitalizar las entidades financieras más afectadas por la crisis financiera de 2008. La compañía, que pasó a tener al Estado como principal accionista hace un año, absorbió los activos deteriorados de aquellas entidades. En 2012 y 2013 adquirió un paquete de casi 200.000 activos problemáticos que incluía préstamos al promotor e inmuebles, por un precio fijado por el Banco de España: 50.781 millones de euros.

En la actualidad, cuenta aún con 27.716,1 millones de euros en activos, que en principio deberá vender antes de noviembre de 2027, salvo que el Gobierno decida prolongar su vida útil. El problema es que la empresa acumula unas minusvalías latentes de 8.569 millones ya que el 61% le fue traspasada a un precio superior a su valor actual, lo que le provocará pérdidas a la hora de vender los activos afectados salvo una repreciación que parece complicada.