Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las empresas se refugian en los ERTE ante la guerra y los costes: 6.642 empleos en suspenso

La Xunta recibe 140 solicitudes desde el inicio de la invasión de Ucrania | Pontevedra concentra el mayor impacto por la industria

La actividad en la lonja de Vigo estuvo una semana parada. / A. VILLAR

Escenario postpandemia, explosión de los costes energéticos, invasión de Ucrania, colapso de la logística por carretera, falta de materias primas y componentes, nueva reforma laboral. Es un menú empachado de condimentos que muchas empresas no han podido resistir sin echar mano de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Desde el inicio de la guerra mandatada por el nuevo zar ruso, Vladimir Putin, las jefaturas territoriales de la Xunta han recibido 140 solicitudes de ajuste laboral, de acuerdo a los datos facilitados ayer a FARO por la Consellería de Emprego. La cifra se duplicó en la última semana del mes de marzo: hasta el día 23, cuando el paro de transportistas avanzaba en su segunda semana, habían sido 68 las empresas que pidieron suspender empleos para reducir costes fijos.

Los 140 expedientes tramitados en Galicia no se corresponden con ERTE en vigor, ya que han de ser autorizados primero conforme la legislación vigente, como apuntan desde el departamento de María Jesús Lorenzana. En el momento en que queden formalizados, la afectación en materia de empleo alcanzará a un máximo de 6.642 trabajadores. El grueso de este impacto recae en Pontevedra, debido a la exposición a la industria de automoción, la de alimentación o la logística por carretera. Del total de empleos afectados por la suspensión desde que empezó la guerra en Europa, 3.048 están en esta provincia. Esta cantidad está muy por encima de los ERTE de dimensión autonómica (cuando afecta a más de una provincia, con 1.319 empleos suspendidos), los de A Coruña (1.275), Ourense (664) y Lugo (336).

El peso industrial

De hecho, la mayoría de los expedientes presentados en Pontevedra fueron por causas de organización o producción –los denominados ERTE-ETOP–, precisamente porque son suspensiones más vinculadas a las materias primas, la crisis de los semiconductores (o microchips) que a la huelga del transporte. Los ERTE de fuerza mayor (20, en total en este periodo), que sí podían ampararse en el impacto de los paros de camioneros, se concentraron en la provincia coruñesa (15). En todo caso, la mayor parte de los expedientes tramitados no se diluirán con el fin de los paros: 120 ERTE presentados son por causas productivas, no de fuerza mayor.

Aunque múltiples sectores han reivindicado la necesidad de que el Gobierno active el Mecanismo RED, de momento solo las agencias de viajes podrán acogerse a este paraguas. Denominados ya como ERTE de guerra, las empresas beneficiarias tendrán, como con la pandemia (ERTE-COVID), exenciones en cotizaciones a la Seguridad Social durante su aplicación, que podrán extenderse durante un año (los ERTE por causas cíclicas) o un máximo de dos (sectoriales, como es el caso de las agencias de viajes). Los comunes o ETOP no gozan de estas particularidades.

De las 140 solicitudes presentadas entre el 24 de febrero y el 30 de marzo, 67 fueron de Pontevedra, 49 de A Coruña, 12 de Ourense y 9 de Lugo. Otros tres ERTE presentados fueron de carácter autonómico.

  • Las solicitudes*

    Pontevedra: 67, A Coruña: 49, Lugo: 9, Ourense: 12, Autonómicos: 3, Total: 140


    Según tipología

    ETOP: 120, Fuerza mayor: 20


    Afectación

    Empleos: 6.642

    *Del 24/02 al 30/03

Compartir el artículo

stats