El director de la factoría de Stellantis Vigo, Ignacio Bueno, hizo balance de la crisis de los microchips y su afectación sobre la planta de Balaídos. Tras destacar que “octubre ha ido bastante mejor” en cuanto al aprovisionamiento de este componente, Bueno comentó que “la visión” es que la crisis “se va a prolongar a principios del año que viene con toda seguridad”. Por este motivo, confirmó que negociará otro expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para la plantilla “con toda seguridad” de cara “al año que viene”. Eso sí, la crisis no afectará a la llegada de una nueva silueta de furgoneta Fiat a Vigo, tal y como avanzó FARO en su edición del pasado 12 de julio.

“La crisis afecta al volumen de producción y costes logísticos, pero en ningún caso a las iniciativas de desarrollo de producto que estamos haciendo”, avanzó Bueno. El responsable de la fábrica olívica aseguró que continúan “monitorizando” a diario el flujo de “componentes críticos” y, según señaló, “sigue habiendo componentes en gran tensión”, tanto en el caso de los microchips como de otros componentes, así como de la energía, que está “haciendo mucho daño”. En este sentido, Bueno avisó que “Stellantis va a estar apoyando para que se desarrollen fabricantes [de microcomponentes] en Europa”.