19 de marzo de 2019
19.03.2019

Escocia estrena el "Nautilus" vigués

El primer buque gallego de apoyo a la industria cablera, perteneciente a la firma ACSM, parte en su primera misión tras ser reformado por Metalships y Torsolcal

19.03.2019 | 01:25
El "Nautilus", con su tripulación al frente, antes de partir. // ACSM

Hace más de 140 años el Nautilus "surcaba" la Ría de Vigo en busca de los tesoros de la batalla de Rande. El pasado domingo, un nuevo buque multipropósito bautizado como el que imaginó en su día Julio Verne partió del puerto olívico en su primera misión para la industria del tendido de cable submarino. El Mar del Norte será la zona en la que se estrene el primer barco adquirido por la compañía viguesa Advanced Crew and Ship Management (ACSM), remozado este año en el astillero Metalships & Docks y que se ha convertido en el primero de estas características que pertenece a una empresa gallega.

Este nuevo Nautilus cuenta con 73,8 metros de eslora por 16 de manga y tiene capacidad para 40 personas. Fue construido en 2001 (mismo año en el que se creó ACSM) en el astillero Appledore Shipbuilders de Devon (Reino Unido) y fue reformado por la atarazana y la firma viguesa Torsolcal. "Le cambiamos el color y le añadimos una nueva cubierta con pórtico para un robot submarino", explican fuentes de la firma.

El buque, con el color azul corporativo de ACSM y bandera española, partió el pasado domingo y su primer destino es Aberdeen, ciudad situada al norte de Escocia desde la que operarán en el Mar del Norte. "Es un contrato por dos meses, pero que esperamos se extienda a medio año", señalan las mismas fuentes. Allí desarrollará el trabajo para el que ha sido adquirido: la instalación e inspección del tendido tanto de cable como de tubería submarina.

Según explican desde ACSM, hay pocas empresas que se dediquen a este tipo de actividades y la firma viguesa trabaja "con casi todas", sobre todo en Europa y, en menor medida, Asia. Para ello, el Nautilus está equipado con un Remoted Operated Vehicle (ROV, vehículo operado de forma remota) con propulsores y tipo oruga de 8.500 kilos de peso y capacidad para sumergirse hasta 2.000 metros de profundidad.

De igual forma que hizo con este tipo de robots, la empresa ha pasado de utilizar barcos de terceros a tener uno en propiedad. Un movimiento que supuso una gran inversión -que por el momento prefieren no hacer pública- y que lleva a ACSM a expandir operaciones.

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