José González costa | Presidente del Centro Lalín, Agolada y Silleda

“Le vamos a dar todo el apoyo a Javier Milei para que nos cambie la situación argentina”

“Espero seguir la línea de mi predecesor José Luis Seoane, que nos dio mucha libertad, para hacer algunos cambios pequeños”

José González (sexto por la izquierda, arriba) junto al resto de su junta directiva nombrada el pasado fin de semana en la ciudad de Buenos Aires.

José González (sexto por la izquierda, arriba) junto al resto de su junta directiva nombrada el pasado fin de semana en la ciudad de Buenos Aires. / Ángel graña

La ciudad de Buenos Aires fue escenario el pasado 25 de noviembre de la elección de la nueva junta directiva del Centro Lalín, Agolada y Silleda. Los comicios, a los que se presentó una única lista, fueron ganados por José González Costa, que sustituye a José Luis Seoane en un momento histórico crucial para la República Argentina.

–¿Cómo se vive estos días todo lo sucedido en el país?

–Estamos esperando la transición porque las cosas no andan tan bien como deberían estar.

–¿Esperaba una asamblea tan plácida como la del día 25?

–No hizo falta votar porque la lista salió por consenso. En nuestro estatuto el presidente no puede hacer más de dos periodos. Los periodos son de dos años y creo que si termino los cuatro años optaría no por retirarme pero darle paso a gente más joven en nuestro centro.

–¿Cómo recuerda sus primeros años en el país austral?

–Mi familia vino para aquí en el año 49 cuando yo tenía un año y medio de vida, así que llevo 73 años y medio viviendo en la Argentina. Hace muchísimo tiempo ya.

–¿Se siente más bonaerense que lalinense o tiene el corazón partido?

–Desde luego, me siento argentino porque llevo muchos años aquí, mi mujer es argentina y mis hijos también son argentinos. Pero tengo que decirte que lo de lalinense no me lo van a quitar nunca. Es una marca que tengo para toda la vida. Mi madre es de Muimenta y mi padre, de Filgueira, así que como digo mis raíces son mi marca.

–¿Viaja todo lo que quisiera a su tierra paterna en la capital dezana?

–Afortunadamente, este año estuve dos veces en Lalín. Estuvimos para la Feira do Cocido, con la delegación que estuvo en los actos del Parque de Chascomús y el descubrimiento de una figura de Raúl Alfonsín. Nuestra casa es histórica en este sentido porque en ella Alfonsín realizaba las reuniones clandestinas. Su primera salida como presidente de la república fue en 1984 que también fue histórica. En el 98 se ha hecho algo y, también, en el 2008. Después, como que quedó todo medio a la deriva porque no había intereses. Como tú sabes, somos Lalín, Agolada y Silleda, y siempre ha existido un poco de rivalidad. En 2017 cuando estuvieron de visita acá los dos Cuíña, el de Silleda y el de Lalín, los llevamos a Chascomús para ver el cruceiro que estaba en una situación de bastante abandono. Hoy es un orgullo para los gallegos de allá, de Lalín, y los gallegos de acá, de la Argentina.

–¿Cuáles son las necesidades más importantes que tiene ahora el Centro Lalín de Buenos Aires?

–Nosotros recibimos algo de ayuda de la Xunta, que la envía para funcionamiento, pero en cuanto a necesidades te tengo que decir que hicimos una obra, una reforma grandísima, durante la pandemia y la Xunta nos mandó un dinero pero no alcanzó para nada. Los socios que podíamos hemos puesto un dinero en su momento para poder terminar la obra y está funcionando bien. Vivimos. No tenemos para ahorrar nada pero más o menos nos mantenemos activos haciendo mucha cultura y las subcomisiones están trabajando bien. El anterior presidente, José Luis Seoane, nos dio mucha libertad para trabajar y se han hecho muchas cosas. Espero seguir su línea y hacer algunos cambios pequeños, y a la espera de poder viajar si Dios quiere en febrero al Cocido que me encantó.

–¿Qué opinión le merece la llegada de Milei a la presidencia?

–Nosotros estamos muy pendientes de allá pero a veces saben más cosas ustedes de Argentina que nosotros mismos. Yo tengo un emprendimiento aquí con una persona de Galicia relativa a la exportación de pesca a España y si mi preguntas por el futuro, hay que esperar. Argentina es un país para el que tiene una empresa muy inviable. Fíjate, yo embarqué el 4 de agosto en mi último viaje a Lalín con un dólar de 500 pesos y cuando volví estaba a 820. El dólar subió prácticamente el doble en 15 días. Para nosotros viajar allá es caro.

–El presidente electo dice que quiere acabar con la pobreza y el atraso de su país, ¿le cree?

–Si te soy sincero, le tengo fe. Le vamos a dar todo el apoyo que podamos para que nos cambie la situación actual. Este es un país riquísimo. Aquí tiras una monda de patata y te crece una patata. Llegué ayer de hacer mil y pico kilómetros donde todo era campo y llano. Cruzas campos con ganado con más de mil cabezas de terneros o de vacas. Espero que esto cambie para bien de todos porque si en Argentina estamos bien, en España vamos a estar bien también.

–¿Consigue mantener amistades en su tierra natal después de tantos años viviendo en Argentina?

–En ese sentido, soy un afortunado. Casualmente, estos días está por aquí Pibe, que fuera jugador de la época dorada del Lalín, un muchacho con el que estuve comiendo la semana pasada. Anda por acá y me cuenta cosas de Lalín.