Las librerías continúan a la espera del Bono Cultura para ayudar a las ventas de Navidad

La Consellería de Cultura no tiene fecha de lanzamiento para este año, pero asegura “tener en cuenta” la medida | La clientela reserva libros con vistas a gastar el descuento

Personal de la librería Faro de A Estrada posa con varios ejemplares. |   // BERNABÉ

Personal de la librería Faro de A Estrada posa con varios ejemplares. | // BERNABÉ / Nerea couceiro

Las campaña de Navidad es una de las mejores para las librerías de la zona, especialmente desde hace un par de años, cuando la Xunta puso en marcha la iniciativa del Bono Cultura, que reducía el precio de los artículos culturales en un 50% para todos aquellos que poseyeran el famoso código QR. No obstante, todo apunta a que este 2023 el sector librero local tendrá que apañárselas sin este incentivo para las ventas, pues la Consellería de Cultura no contempla fecha para el lanzamiento de dichos bonos, lo que lleva a sospechar que quizás no se celebre una nueva edición.

En concreto, la administración autonómica respondía a la consulta realizada por FARO lo siguiente: “El Bono Cultura forma parte del paquete medidas que impulsa la Xunta de Galicia para apoyar al sector cultural y que en 2023 se concreta a través del Plan Xeración Cultura, un plan de impulso dotado con 34 millones de euros con numerosas medidas. En el caso concreto del bono, actualmente no tenemos fecha para una próxima edición, pero es una medida que seguimos teniendo presente”.

Así pues, pese a la ambigüedad en términos de si este 2023 se cerrará con los bonos emitidos o no, la opción más probable parece ser la segunda. Una realidad ante la que las librerías mantienen posturas unánimes y es que toda ayuda al sector cultural es poca, y que el Bono Cultura es necesario.

Desde A Estrada, en la Librería Marxe lo tienen claro: “si no se lanzan (los bonos) será una pena, porque mucha gente se animaba a gastar dinero en libros y sin ellos a lo mejor ya se lo piensan más”.

En la librería Faro, de esta misma villa, comparten esta opinión. “Para nosotros era un incentivo grandísimo y todos los años fue un exitazo, se vendía muy bien”, afirma el personal. Aquí no pierden la esperanza y esperan que la Consellería apure para dar la buena noticia antes de que finalice el año, pues de repetirse la iniciativa en las circunstancias de otras ediciones, la fecha límite para gastar esta bonificación sería el 31 de diciembre.

En Dalvi, negocio librero de Lalín, son más pesimistas y ya no cuentan con este empujón para las ventas de Navidad: “Si no lo sacaron a estas alturas, no creemos que lo vayan a hacer ni contamos con ello”. Sin embargo, sí reconocen que existe una gran expectación entre la clientela, que espera con ansia que vuelvan los bonos. “Tenemos gente con libros apartados a la espera de que saquen los bonos para poder comprarlos”, comparte el personal de la tienda.

En efecto, no solo las librerías, o demás actividades económicas relacionadas con el sector cultural, se beneficiaban del flujo comercial que generaba esta actuación de la administración autonómica, sino que el éxito de la propuesta se observa también entre los usuarios y consumidores de productos culturales. “La gente lo está esperando como el agua de mayo” apuntan desde la librería Dalvi. Y es que son muchos los que aguardan ajenos a la posibilidad de que medida quede aplazada hasta nuevo aviso.

Cabe recordar que en la pasada edición los bonos virtuales se agotaron a las pocas horas de salir, un fenómeno que bien podría compararse con la salida a la venta de entradas para grandes festivales o conciertos de famosos.

El Bono Comercio no es suficiente para el sector

Otro punto que comparten las librerías de la zona es que el Bono Cultura es mucho más eficaz que el Bono Comercio a la hora de activar las ventas. “Hay que tener en cuenta que con el Bono Comercio la riqueza, por decirlo de algún modo, se reparte entre muchos sectores mientras que aquí se centra en generarla únicamente en el sector cultural” exponen desde la librería Marxe. Del mismo modo, en Faro las impresiones son muy similares, pero concretan: “El Bono Comercio se lo dan a todo el mundo y cuando se gasta el dinero, se acabó. Mientras que aquí se da una cantidad de dinero a una persona que puede escoger cuando la gasta sin que afecte al resto de poseedores del bono”. Así pues, en general el gremio local coincide en que la cultura necesita de una medida específica para ella, ya que el Bono Comercio no es suficiente y a penas tiene repercusión en el volumen de sus ventas.

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Como se mencionaba antes, la campaña de Navidad es de las mejores para las librerías. La gente regala muchos libros o se da el “capricho” por estas fechas. Por ello, estos negocios no están excesivamente preocupados y confían en que aún sin bono, el mes de diciembre sea bueno. En Faro afirman que durante esta época “la librería está a rebosar y no coge un ejemplar más”, aludiendo al acopio que hacen de libros en este último mes del año, aunque también trabajan mucho con encargos, al igual que en Marxe y Dalvi.