El estradense que descubrió su pasión investigando el pasado

Jano Leis llega al siglo XVII de su árbol genealógico tras 2 años de trabajo

Leis con su cuaderno de notas.

Leis con su cuaderno de notas. / nerea couceiro

Conocer nuestro pasado es conocernos a nosotros mismos. Con ese firme convencimiento, son muchas las personas que deciden empezar a profundizar en sus raíces, llegando lo más alto posible de árbol genealógico. Uno de estos curiosos es el estradense Alexandre (Jano) Leis Carlés, que después de una vida dedicada a la docencia y tras comenzar su jubilación, optó por dedicar el tiempo extra a una exhaustiva investigación sobre sus antepasados a la que ya ha dedicado dos años y que le permitió descubrir sobre sí mismo mucho más de lo que esperaba.

Jano Leis consiguió trazar la cronología de su familia hasta el siglo XVII, reuniendo información que sitúa a sus antepasados en zonas de Teo, Pontecesures, Valga y Padrón. También dio con la respuesta al misterio de su segundo apellido ¬Carlés¬, que al parecer vino dado por un antepasado catalán que se casó por la zona. Sin embargo, aunque su objetivo iniciar era conocer mejor sus orígenes, Leis descubrió una nueva pasión que acabó por llevar su búsqueda por otros derroteros: la historia de A Estrada.

“Para llevar a cabo esta clase de investigaciones hay que consultar muchos registros, la mayoría de estos de encuentran en la Diócesis de Santiago y pertenecen a diarios de párrocos” señala el estradense, para a continuación añadir: “acabé encontrando información vinculada con nuestra historia que yo desconocía y que creo que debería estar más visibilizada”.

Un ejemplo de estos hallazgos fue el testimonio de la ejecución de nueve hombres y tres mujeres “arcabuceados” a manos de las tropas francesas durante la invasión de inicios del sigo XIX; el 20 de marzo de 1809, para ser más exactos. Las víctimas del ejército galo eran, pues, doce vecinos de la parroquia de Tabeirós, en lo que fue un evento similar al más conocido acontecido en Matalobos. De hecho, este último conflicto fue escenificado en el 2019 por la Banda Municipal De Coruña en el Palacio de la Ópera de la ciudad hercúlea, con la colaboración de los propios matalobenses.

“Sabía que había datos de enfrentamientos entre campesinos de la zona y las fuerzas napoleónicas pero las asociaba a lo alrededores del Ulla y cercanías de Ponte Ledesma, no en Tabeirós” afirma el ex docente. En este sentido, considera que debería darse más importancia a la memoria histórica del municipio, al igual que al patrimonio material y arqueológico, como los castros o otros símbolos del pasado de los etradenses.

“Ahora mi objetivo es conocer más sobre estos acontecimientos, es en lo que ha derivado mi investigación” declara Jano Leis, quien si bien espera seguir buceando en las profundidades de su historia familiar, ha encontrado otro camino que ha avivado la llama de su curiosidad.

Para ello, visita religiosamente en Archivo Diocesano de Santiago, aunque reconoce que no existe un registro exhaustivo de todo lo acontecido: “hay que pensar que A Estrada es un concello reciente, que ni siquiera existía en el siglo XIX, por eso los registros de defunciones, casamientos y nacimientos los realizaban los párrocos” cuenta”. “No todos quisieron entregar sus libros, y de los que lo hicieron, a veces faltan fechas o no se entiende la caligrafía” apostilla.

Los De la Calle y los Bastida, descendientes de Arrieiros

Las batallas contra los soldados franceses no son los únicos datos curiosos que Leis ha encontrado acerca del pasado estradense. También ha conseguido vincular el nacimiento de la villa con dos clanes de Arrieiros, los cameranos de la Rioja, de los que descenderían apellidos conocidos de la localidad como De la Calle o Bastida. “Según mis investigaciones, ambos apellidos proceden de este clan de Arrieiros vinculados a la fundación de A Estrada, una vez esta se convirtió en cruce de caminos y lugar de comercialización” relata. Asimismo, a nivel sociológico, este vecino estradense se ha percatado de ciertas tendencias de antaño en las relaciones interpersonales: “me llamó la atención ver que la gente era muy endogámica, se casaba en el seno de la propia parroquia o cercanías”. “Otro dato llamativo es la cantidad de madres solteras que había” comparte.