Iván Calvo | Víctima de una agresión en los exteriores del Cortizo

Violencia en el fútbol: “Aparecieron por detrás y no tuve tiempo para reaccionar”

Un seguidor del Ribeira le rompió un vaso de cristal en una oreja cuando iba con su hermano a presenciar el partido del CD Lalín

Iván Calvo, ayer, en su casa del País Vasco.

Iván Calvo, ayer, en su casa del País Vasco. / Cedida

La violencia entre los aficionados al fútbol es un fenómeno que observamos con demasiada frecuencia. El domingo en los alrededores del Manuel Anxo Cortizo se vivió una escena lamentable protagonizada por varios hinchas del Cidade de Ribeira, que agredieron sin apenas mediar palabra a los hermanos Iván e Iker Blanco cuando se dirigían a presenciar el partido de Preferente que enfrentó al Club Deportivo Lalín con el conjunto de O Barbanza. Iván fue el peor parado de los dos después de que un energúmeno le rompiera un vaso de cristal en su oreja izquierda. Trasladado de urgencia al ambulatorio fueron necesarios varios puntos de sutura (entre seis y siete, según la víctima) para cauterizar la herida producida por la agresión.

Iván Calvo es un joven dezano que lleva tres años viviendo en el País Vasco. Allí, trabaja como jefe de cocina de Casa Julián de Tolosa, uno de los asadores con más renombre de la localidad. Ayer mismo, el herido en la reyerta atendía la llamada de FARO poco antes de subirse a un avión para regresar a su trabajo. “La verdad es que estoy bien. Todo se quedó en un ‘cortecillo’ y gracias a Dios no fue tampoco nada que lamentar”, explica en un alarde de optimismo viendo el aspecto que presenta su maltrecha oreja.

“Aparecieron por detrás y no tuve tiempo para reaccionar”

Aspecto que presentaba la oreja de Iván Calvo tras el incidente. / Cedida

Iván Calvo hace un relato pormenorizado de los hechos diciendo que “eran tres los que nos agredieron. Mi hermano y yo estábamos fuera del campo bajándonos del coche y nos debieron de ver pasar porque dimos la vuelta a la rotonda. Mi hermano vestía el chandal del Club Deportivo Lalín (juega en el equipo “B” lalinista). Según nos bajamos del coche, aparecieron por detrás, nos increparon, me puse al lado de mi hermano, y no tuvimos tiempo para reaccionar. Fue como volver mirar hacia el tío y me vino el vaso a la cabeza”.

“Aparecieron por detrás y no tuve tiempo para reaccionar”

Calvo necesitó hasta siete puntos de sutura para cerrar la herida. / Cedida

Reincidente

Se da la triste circunstancia de que el agresor ya estuvo en el Cortizo la temporada pasada protagonizando también unos lamentables hechos dentro del Municipal lalinense al término del encuentro. Iván Calvo lo confirma diciendo que “uno de los susodichos ya tuvo el año pasado problemas en el Cortizo durante el partido con el Ribeira y creo que incluso tenía la entrada prohibida al campo. De hecho, fue al que identifiqué porque sabía de la movida del año pasado cuando se sacó la camiseta y apareció todo tatuado y sabía que era él”.

Lo cierto es que el viaje que había realizado a su tierra natal acabó de la peor manera posible para un joven que ayer lamentaba lo sucedido con los ultras del cuadro de Santa Uxía. “Sabíamos de antemano que iba a ser un partido caliente. Yo estaba aquí de vacaciones y venía a visitar a la familia. Iba a pasar el domingo en el fútbol, estar tranquilo, ver a los colegas, y al final mi día de vacaciones lo pasé en el ambulatorio y en urgencias”. La Guardia Civil le tomó declaración en el ambulatorio de Lalín cuando fue trasladado para tratar sus heridas. Su hermano sopesa presentar la denuncia en el cuartel lalinense, mientras que Iván también podría dirigirse a una comisaría de la Ertzaintza para tramitar la suya con el objetivo de esclarecer lo sucedido y dar con el autor de la agresión.

Por otro lado, en el Club Deportivo Lalín lamentaban ayer lo sucedido antes del encuentro que supuso la vuelta a la victoria de los Toño González como locales. La directiva del conjunto rojinegro destaca que durante el partido no hubo ningún altercado entre las dos aficiones, que “se comportaron perfectamente”, según Daniel Méndez, director deportivo. El CD Lalín solicitó presencia policial reforzada en el Cortizo por precaución.