Los ayuntamientos de las comarcas que cobran plusvalías ingresaron 2,7 millones en diez años

Los lalinenses volverán a pagar este impuesto el próximo año después de su supresión en 2017, cuando también desapareció en Forcarei | A Estrada y Silleda son los otros dos municipios con este tributo en sus ordenanzas

Panorámica del núcleo urbano de Lalín desde Filgueira. |   // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Panorámica del núcleo urbano de Lalín desde Filgueira. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN / alfonso loño

El judicialmente cuestionado Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IVTNN), más conocido como plusvalía, es un tributo potestativo que grava el alza que experimentan los bienes a consecuencia de la transmisión de la propiedad y que en Galicia cobran la práctica totalidad de los grandes concellos. A finales de julio el Tribunal Supremo limitó la posibilidad de reclamar este impuesto a aquellas personas que no lo hubieran hecho antes de la resolución del Tribunal Constitucional de 26 de octubre de 2021, fecha de la sentencia que declaró ilegal el cálculo del impuesto.

Hace algo más de un lustro comenzaba el goteo de sentencias contrarias a la aplicación de este impuesto por parte de los ayuntamientos, pero las administraciones no lo borraron de sus libros de ordenanzas a la espera de una posición jurídica definitiva. Por decisión política, el Concello de Lalín lo suprimió en 2017 y el de Forcarei hizo lo propio, mientras que los de A Estrada y Silleda, no. Los lalinenses volverán a pagar este impuesto en 2024, que en principio mantendrán A Estrada y Silleda. Los gobiernos locales, nunca sobrados de recursos, buscan una razón más para llenar las cajas municipales, aunque en principio los ingresos no estarán en los picos de los años del bum del sector del ladrillo. Sin ir más lejos, Lalín recaudó solo en 2016 algo más de 400.000 euros por plusvalías y A Estrada obtuvo 177.715 euros en 2019.

Si vemos el balance de recaudación de la última década, para eso tomando como referencia los datos de las liquidaciones presupuestarias de los municipios de las comarcas que cobran o cobraban plusvalías a sus vecinos, el montante entre 2012 y 2022 asciende a 2,7 millones de euros.

Lalín, por el dinamismo de la construcción y la transferencia de viviendas, obtuvo en este período 1.570.812 euros, con años por encima de los 300.000 euros. A partir de la cancelación de este tributo las liquidaciones pendientes siguieron dejando dinero, pero ya en cuantías muy inferiores. Así, en 2018 fueron 38.427 euros, al año siguiente la mitad, y en 2020 solo 1.162 euros. En 2021 la cifra se situó en 8.988 euros y en 3.045 el pasado curso.

En esta década el Concello de A Estrada percibió 955.503 euros, pero nunca cerró un ejercicio por encima de los 180.000 euros. En los tres últimos liquidados fueron 79.125, 87.740 y 54.206. El montante en Silleda asciende a casi 125.000 euros y 2015 fue el año en el que sus contribuyentes aportaron más recursos, con 30.251 euros. En 2020 fueron 15.783, en 2021 exactamente 6.422 y 1.538 el pasado ejercicio.

Por último, como indicamos antes Forcarei canceló las plusvalías en 2017 y en las liquidaciones de 2020, 2021 y 2022 ya no aparece un solo euro en caja. En los anteriores la cantidad recaudada fue de 81.541 euros.

En Vila de Cruces, Rodeiro, Agolada, Dozón y Cerdedo-Cotobade no se aplica este tributo.

Más de cinco millones en facturas sin pagar

Los concellos de las comarcas cerraron el tercer trimestre del año con facturas en el cajón que superan los 5,6 millones de euros. Así consta en el informe ministerial sobre el Período Medio de Pago a Proveedores (PMPP) de septiembre, donde el único ayuntamiento que no remitió datos fue Dozón, que había llegado a la primera mitad del año con impagos por 161.891 euros; una cuantía no excesivamente elevada para su capacidad económica. De los 5.658.374 euros pendientes de liquidación con proveedores Lalín encabeza este ranking, al acumular facturas por 1.969.554 euros. No obstante, tienen mucho más peso los 804.962 euros de Forcarei si tenemos en cuenta la dimensión de uno y otro ayuntamiento. En Silleda son 477.022 euros, Vila de Cruces (543.206), Rodeiro (471.655), Agolada (640.349), A Estrada (3.141) y Cerdedo-Cotobade (748.493 euros). Silleda se mantiene como el concello de las comarcas que más pronto paga a sus proveedores, con 4,41 días de media, muy por debajo del límite máximo de 30 jornadas, que incumplen Vila de Cruces, Rodeiro, Agolada, Forcarei y Cerdedo-Cotobade. Mención especial merece la administración local de Camba, que presenta un período medio de 118,57 días; es decir, casi cuatro meses.