Los feriantes ejecutan sus advertencias y no montarán atracciones en las fiestas de Lalín

La rebaja de las tarifas no les convence y las consideran todavía muy elevadas para la dimensión de As Dores | Afirman que el Concello debió negociar antes el incremento

Ángel Gutiérrez, en una imagen de archivo, delante de su atracción en Lalín. |   // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Ángel Gutiérrez, en una imagen de archivo, delante de su atracción en Lalín. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN / a.loño/ l.docampo

Lalín

Los feriantes han cumplido su amenaza y no acudirán a las fiestas de Lalín la próxima semana, quedando las patronales sin sus tradicionales atracciones, barracas y otras instalaciones orientadas a los más pequeños. Ayer a las 15.00 horas finalizaba el nuevo plazo establecido por el ayuntamiento para que los empresarios del ocio presentasen sus ofertas a la subasta pública de concesión de espacios públicos en la urbanización de O Regueiriño sin que se registrasen solicitudes. Ahora cabe esperar una respuesta por parte del gobierno municipal que, según indicaron en varias ocasiones los propios feriantes por conversaciones con miembros del ejecutivo local, podría pasar por la instalación de hinchables y otras atracciones.

Ángel Gutiérrez, presidente de la Unión de Industriales Feriantes de España (UIFE), afirma que esta situación no debería sorprenderle al Concello, cuando tomó la decisión de incrementar considerablemente las tasas en comparación con el año pasado. “Advertimos que en algunos casos pasaríamos a pagar un 300 por ciento más y con esta última rebaja seguiríamos pagando en torno al doble”, afirma. Por lo tanto, la reunión celebrada anteayer en el consistorio con presencia de un representante de la UIFE, otra de una asociación autonómica y el concejal de Festas, José Cuñarro, no sirvió para mucho, pues los feriantes ya irían con la idea preconcebida de rechazar unos precios que consideraban todavía excesivos.

Entonces, ¿cabría la posibilidad de llegar a un entendimiento con las primeras o las segundas tarifas? A tenor de las explicaciones de Ángel Gutiérrez, todo apunta a que no. El presidente del colectivo opina que el gobierno actuó con cierta soberbia al plantear una subida de precios sin contar con el sector y, a su juicio, las nuevas condiciones debieron haberse puesto encima de la mesa en una reunión previa, pero nunca ya con los nuevos importes decididos e impuestos a los feriantes.

Pone como ejemplo una atracción que el año pasado pagaba 1.000 euros pasaría a satisfacer con el primer pliego 3.700 y sobre 2.200 con los precios que se trasladaron anteayer en la reunión. Insiste en que forzarles a asumir entre todos 18.000 euros de una empresa de seguridad es excesivo y, en relación los precios de Lalín “que no están al nivel de unas fiestas como las de Padrón por ejemplo” compara lo que pagó estos días por diez días de feria en Aranda del Duero (Burgos) por una atracción que ocupa 120 metros cuadrados: 350 euros frente a 1.301 que le costaría montar en As Dores.

La “Olla loca”, de 800 euros en A Estrada a 1.300 en Lalín, y más equilibrio en el “Saltamontes”

La situación creada en las fiestas patronales de Lalín contrasta con el buen entendimiento que ha reinado en los últimos años en A Estrada. La ordenanza que se puso en marcha en el caso estradense tiene muchas similitudes con la que se sigue con los puestos de la feria de los miércoles. En la feria los comerciantes ya tienen su sitio asignado semana tras semana. Con las atracciones pasa lo mismo. Todas tienen su sitio guardado de un año para otro y pierden su plaza salvo que pidan la baja o no se presenten. Tras la reforma de la feria realizada hace un año, se llevó a cabo además una reordenación de todos estos puestos, separando las atracciones en zonas en función de la edad de los niños a los que van dirigidas. En cuanto a los precios, el edil encargado de organizar las últimas Festas de San Paio, Gonzalo Louzao, explicó que hay una cuota fija de 0,96 por metro cuadrado. Aplicando esta cifra, la atracción que más paga en toda la feria de A Estrada son los coches de choque, cuya estancia durante los cinco días de celebraciones le cuesta 1.700 euros. Después estaría el Saltamontes, con 1.400; el barco pirata y similares para más mayores, 900; la Olla Loca, 800, y la mayor parte de las atracciones restantes, sobre 500. Esta cuota permite además prolongar su estancia en A Estrada durante más días, ya que es habitual que abran sus puertas unos días antes del inicio de las fiestas y se queden algunos más. Estos precios contrastan con los que se pagan en Lalín. En el caso de la Olla Loca por ejemplo, en las fiestas de Lalín su cuota por categoría y ocupación de espacio rondaría los 1.301 euros, 500 más que en A Estrada. En cuanto al Saltamontes, en la capital dezana saldría a su dueño por unos 1.644, mientras que en el San Paio paga 244 euros menos.