Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Para que los niños tengan “buen ojo”

Los expertos recomiendan reducir el uso de pantallas y dispositivos electrónicos entre la población infantil, así como aumentar la frecuencia de revisiones optométricas

Un niño acude a una revisión con el optometrista. | //ALEJANDRO ERNESTO

El uso de las pantallas entre los más pequeños es cada vez más frecuente. Sea con tablet, teléfono móvil, televisión, ordenador, o videoconsolas, la cantidad de tiempo que los niños fijan la vista en estos dispositivos afecta directamente a su salud visual. En concreto, los profesionales han empezado a notar un claro aumento en los diagnósticos de miopía entre la población infantil, una situación que preocupa y que se pretende atajar mediante campañas de concienciación para adultos, en las que se hace hincapié en la importancia de pasar el menor tiempo posible mirando a las pantallas.

Por ello, desde el sector de la optometría aconsejan a los padres realizar revisiones con cierta frecuencia mientras los pequeños se están desarrollando, de manera que si existe alguna afección de este tipo, pueda atajarse a tiempo. Un momento pertinente para realizar dichos exámenes es, por ejemplo, el comienzo de curso. Varias ópticas de la zona cuentan con campañas “vuelta al cole”, que incluyen descuentos en monturas, cristales y lentes. Una iniciativa pertinente, puesto que los problemas de vista pueden tener un efecto considerable en el rendimiento de los niños y niñas en el aula.

En A Estrada, María Barreiro, de Nova Visión, cuenta que “están apareciendo casos de miopía en jóvenes que se deben a estar todo el tiempo enfocando la vista en objetos cercanos. No hacen los descansos que deben hacer. Pero la parte positiva es que ahora se hacen revisiones más asiduamente”. En su establecimiento, durante este mes de inicio del curso académico, montura y lentes para un niño rondan los 69 euros, “buscamos que sea un precio asumible para los padres”, asegura. También explica que, para aquellas familias con menos recursos, el departamento de Servicios Sociales suele contar con ayudas económicas, facilitando la compra.

Para detectar si un niño padece de miopía, Barreiro sugiere que se ponga atención a si este se acerca excesivamente a las pantallas o a los libros. Si presenta dolor de cabeza, ojos rojos, o le molestan las luces por la noche, podrían ser indicios de que algo no está bien.

Para prevenir que se presente esta afección, la optometrista sugiere que se siga la regla “20-20”, “cada 20 minutos con la vista en la pantalla, 20 segundos observando puntos distantes, mirando por la ventana, por ejemplo”.

Por su parte, el compañero de gremio, Carlos Quintáns, de Multiópticos Lalín, coincide en que está habiendo un auge de miopía en la población, detonado porque “vivimos pegados a objetos próximos”, y avanza que “hay estudios que hablan de que en unas décadas el 80% padecerá esta problemática”. Por este motivo, incide en la necesidad de prestar especial atención al desarrollo de este sentido en los más pequeños; “Desde el colegio de ópticos se está recomendando el uso de lentes de contacto que frenan el aumento de la miopía. Estas rozan los 25 euros mensuales, unos 300 euros al año. Son de un solo uso, y cómodas para los chicos”.

Este formato existe también en gafa, y el precio oscila entre los 250 y los 500 euros. Eso sí, para que sean efectivas debe diagnosticarse el problema con rapidez, pues a partir de los 12 años no suelen dar resultado.

Quintáns coincide con Barreiro en los principales signos en los que se muestra la condición, al igual que reconoce que hoy en día el compromiso con la salud de la vista es mucho mayor que antaño, “los padres y la comunidad educativa están muy pendientes. Hacen revisiones regularmente, pero además en los coles se fijan en las señales que van dando los niños, facilitando mucho el diagnóstico”. Otro aspecto que observa es que las gafas “están de moda” entre los peques, a diferencia de en generaciones pasadas, en las que se veía como algo poco estético o negativo.

Una herramienta crucial para rendir en clase

La vista, al igual que la audición, juegan un papel fundamentar en el rendimiento de un niño o niña en clase. No sólo afecta a la atención, sino a la autoestima e incluso al desarrollo de ciertas capacidades como la lectura o la escritura. Por ello, el compromiso de la comunidad educativa no es para nada inferior al de las familias. Desde el departamento de orientación del CEIP Figueiroa de A Estrada, por ejemplo, cuentan que “muchas veces cuando un niño no atiende se busca el problema en otra, parte, como trastornos de atención, o autismo, cuando la explicación puede ser mucho más sencilla”. En ello coinciden los homólogos del CEIP Xoaquín Loriga, que afirman existen señales para sospechar de problemas de vista en el alumnado, “cuando se pegan mucho al libro o al encerado, forzando incluso la postura. Cuando cometen frecuentemente en la lectura o la escritura, suele ser indicativo de dificultades de visión.

Compartir el artículo

stats