Circular por la carretera provincial EP-6106 desde As Maceiras (Dozón) hasta la parroquia lalinense de Albarellos es ahora más seguro, una vez que en los últimos días han terminado las obras de pavimentación acometidas por la Diputación. La actuación, presupuestada en 368.315 euros, renovó completamente el firme asfáltico en sus primeros 4,8 kilómetros, es decir, en el tramo que da servicio a la zona más poblada, al acoger los núcleos de As Maceiras, Pereiró, Sestos, Barrio, Igrexa, Quenlla y Paredes.

El diputado Manuel González y el alcalde de Dozón, Adolfo Campos, comprobaron ayer el resultado de los trabajos, que tuvieron un plazo de ejecución de cuatro meses y permitieron restituir la calidad del firme, así como la reposición de la señalización horizontal y vertical. También se instalaron drenajes para garantizar la correcta evacuación de las aguas pluviales y se solucionaron las fisuras y deformaciones parciales que presentaba el pavimento en varios tramos; las áreas más deterioradas fueron demolidas y dotadas de una aplicación de saburra, macadam y riego asfáltico antes de echar la nueva capa de aglomerado en caliente.

Con una longitud de algo más de seis kilómetros, la EP-6106 parte de la N-525 en As Maceiras y llega hasta la PO-533 (Lalín-Rodeiro). En su recorrido articula una tupida red de caminos y pistas de titularidad municipal. Según el último estudio del plan de aforos de la Diputación, arroja una intensidad media diaria de 125 vehículos.