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El Miño, El Dorado de los ríos para los pescadores

Ramón Insua es un silledense que suele pescar allí con muy buenos resultados

Ramón Insua, con las truchas que pescó el domingo en el Miño.

Este domingo se abrió la temporada de pesca en Galicia y los pescadores aprovecharon para probar suerte en los diferentes cursos fluviales que discurren por la comunidad. Sin embargo, en las comarcas de Deza y Tabeirós, muchos aficionados a la pesca se mostraron contrariados por la escasez de truchas que encontraron en los ríos. La falta de lluvias en los últimos meses parece ser la principal causa del bajo número de ejemplares. Que los ríos de la zona, que ya no son excesivamente caudalosos en condiciones normales, vayan por debajo de los niveles habituales, provoca la falta de peces y además, hace que el agua esté más clara y las presas no caigan tanto en el engaño a la hora de picar.

Pero la falta de agua no fue un problema en todos los ríos de Galicia. Ramón Insua, un silledense afincado en el municipio lugués de O Páramo, de donde es su mujer, sí tuvo una jornada muy productiva el domingo, en cuanto a pesca se refiere. Insua suele ir todos los años al río Miño, el más grande de toda la comunidad. Este silledense reconoce, entre risas, que desde que pescó en el gigante gallego por primera vez, no volvió a visitar los ríos de su tierra más de un par de veces por año.

El botín que Ramón Insua se llevó para casa el domingo consistió en cinco truchas, la más grande de ellas, de más de dos kilos. Las otras cuatro, también de un buen tamaño, superaban el kilogramo de peso. Y el premio pudo ser aún mayor, ya que se le escaparon otros dos ejemplares en el último momento. Una, de alrededor de dos kilos, se le escapó de la mano y se le cayó al río cuando ya la tenía cogida. La más grande que pescó, rompió el sedal al querer sacarla del agua y marchó con la cucharilla enganchada. Ramón calcula que debía pesar sobre unos cinco kilos. Insua señaló que el cauce del río iba bastante bajo comparado con otros años, pero explicó que, en el caso de un río tan grande como el Miño, esto resultó muy positivo, porque “al haber menos agua es más fácil que piquen”. De hecho, Insua celebra que este ha sido el año en el que sacó más truchas del Miño en una sola jornada y eso que asegura que allí “siempre se pesca bastante”.

El domingo, al ser el día que se abría la temporada de pesca, hubo un buen número de pescadores que bajaron a la ribera del Miño a probar suerte con su caña. Eso sí, muchos de ellos se quedaron en una superficie que habían vedado para pescar. Insua decidió no quedarse allí y recorrer los márgenes del río para intentar pescar en diferentes puntos, estrategia que le salió realmente bien. Después de esta gran jornada de pesca, Insua piensa en probar suerte más cerca de su tierra natal. En concreto, visitará el río Ulla en las próximas fechas, un lugar en que asegura sentirse muy cómodo. Más adelante, prevé venir a pescar al Coto de Ximonde, en Vedra, que es uno de los más importantes de toda Galicia.

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