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La prosperidad viene por el Camino

La rutas jacobeas, consolidadas y nuevas, despiertan múltiples iniciativas empresariales en la zona

Peregrinos por la Vía de la Plata Bernabé / Javier Lalín

Vía da Prata, Camiño de Inverno, Camiño da Geira e dos Arrieiros, Camiño Miño-Ribeiro... El nombre es lo de menos. Lo importante es el recorrido y el destino, pero quien camina va con los cinco sentidos bien atentos para no perderse nada de lo que encuentre a su paso. Anhela la meta, pero disfruta del viaje. Y es aquí, en este goce, donde encuentran cabida los muchos servicios e iniciativas empresariales que florecen en los municipios de Deza y Tabeirós-Terra de Montes por los que pasan distintas variantes del Camino hacia la Ciudad del Apóstol.

De un tiempo a esta parte, el concepto ha mudado. El Camino se percibe como un recurso turístico, un motor económico que todavía hay que seguir engrasando entre todos para sacarle todo su potencial. Como muestra, una anécdota: una peregrina tirada sobre su mochila en una plaza pública de la zona para disfrutar del sol se sorprendió al abrir los ojos y encontrarse rodeada de limosnas. Hoy, nadie le dejaría una moneda que ella no hubiese pedido, la saludaría con un ¡buen Camino! o le brindaría su hospitalidad. Hostelería, comercio y servicios tratan de subirse en municipios como Lalín, A Estrada, Silleda, Rodeiro, Forcarei o Dozón al tren del Camino, deseando que los peregrinos se lleven en la mochila un grato recuerdo que los haga volver o los anime a recomendar a otros viajeros hacer un alto en las comarcas. Queda todavía mucho trabajo por hacer, mucho por aprovechar, pero comienzan a proliferar iniciativas que demuestran que se va por buen camino. Por el que vendrá la prosperidad.

Mari Carmen Gaspar: Café Pub Caminho da Geira

Mari Carmen, con el libro. Bernabé/C.M.

El bar que atesora el Libro del Peregrino

En diciembre se cumplirán dos años desde que Mari Carmen Gaspar decidió abrir las puertas del Bar Caminho da Geira. Esta vecina de Codeseda no dudó en bautizar su negocio con el nombre de una senda peregrina que debe mucho de su empuje a esta parroquia estradense, principalmente a través de la asociación Codeseda Viva. Subraya que, además de agradecer con este gesto el trabajo del colectivo, quiso aprovechar la oportunidad de favorecer que los peregrinos hagan un alto en este enclave estradense, sacudido por el letargo que amenaza al rural.

Cada viajero que entra por la puerta es fotografiado por esta estradense, que anima a quienes cruzan el umbral a firmar en el Libro del Peregrino. En la mañana de ayer un total de 711 caminantes por el Camiño da Geira e dos Arrieiros –de Braga a Santiago– habían dejado su firma en estas páginas a lo largo de este 2021, con la previsión de que antes de que finalice el año las visitas lleguen al millar.

“Todo el mundo está encantando. Dicen que el camino es precioso, para repetir”, indica Mari Carmen. Son muchos los que comparten con ella su experiencia, mientras reponen fuerzas con un bocadillo o disfrutan, con más tiempo, de una buena comida y una cena antes de retirarse a dormir. “Llegan encantados; alguno dice que no tendría palabras para describir la belleza del recorrido”. Expone que incluso hay peregrinos que pasaron por su bar hasta en tres ocasiones, de lo maravillados que quedaron del Camiño da Geira.

Esta hostelera cree que ha llegado el momento de que A Estrada ponga en marcha una pequeña asociación “para darle ánimo al Camino”, implicando a hostelería y comercio. Tienen pendiente una reunión en los próximos días.

Orlando Villamayor: alojamiento en el Camiño Miñoto-Ribeiro

Casa familiar ligada a Sidrería Rabiosa, en Pardemarín. BERNABÉ/C.M.

Una casa familiar que alberga peregrinos

“En A Estrada tenemos dos caminos y los dos son buenos. El Camiño Miñoto-Ribeiro es un camino histórico que pasa por Pardemarín”, explica el estradense Orlando Villamayor. En esta parroquia su familia ha revitalizado la tradición sidrera que siempre se ha unido a la casa familiar para fundar la Sidrería Rabiosa. Como uno de los servicios asociados, esta iniciativa empresarial impulsada por Patricia Villamayor ofrece la vivienda rehabilitada a los peregrinos que realicen este recorrido y necesiten un lugar en el que pasar la noche, ducharse, comer o descansar.

Villamayor pone el acento en que no se trata de un albergue como tal, sino de una casa familiar que se destina a albergar caminantes en las habitaciones que tiene disponibles. Su capacidad no le permitiría alojar a un número grande, de personas, pero sí a una decena de peregrinos que pudiesen llegar hasta Pardemarín por el Camiño Miñoto. Eso sí, recomiendan pedir este hospedaje a través del correo info@rabiosa.es, a fin de que pueda organizarse su acogimiento.

En todo caso, sería el primer establecimiento que daría cabida a peregrinos en el discurrir estradense de este camino, ofreciendo también la posibilidad de conocer de primera mano la cultura sidrera de estas tierras.

Francisco Liste: Casa do Avó y Casa do Palomar

Francisco, con el mapa ante una de sus casas. Bernabé/J Lalín

De casas a posadas en Codeseda

La Casa do Avó y la Casa do Palomar llevan muchos años ya abiertas en la parroquia de Codeseda. Sin embargo, el auge del Camiño da Geira e dos Arrieiros animó a Fran Liste a aprovechar el tirón y cambiar el chip. De alquilar completos estos establecimientos, de turismo rural, comenzó a hacerlo por habitaciones, a modo de posada o albergue para los peregrinos que cruzan A Estrada con destino a Santiago y que no encuentran en su camino excesiva oferta de alojamiento.

“Vi que tenía potencial y que era algo bueno para Codeseda en particular y para A Estrada en general”, comenta. Animado por la asociación Codeseda Viva, comenzó a implicarse hace dos años de manera más estrecha con aprovechar el potencial del constante goteo de peregrinos. Fue justo antes de la pandemia y, aunque le tocó afrontar momentos duros que supusieron una parálisis también para el Camino en un año de grandes expectativas, ahora toca volver a recuperar el pulso. “Este año ya pasaron más de 700 peregrinos y, de ellos, un centenar dormirían aquí en Codeseda”, expuso.

“Las previsiones son que cada vez haya más gente”, continuó Francisco Liste. Asumió que cada peregrino realiza su propio camino y se programa etapas, contemplando pernoctas en Soutelo de Montes, Codeseda o A Estrada. “Es muy bueno para la zona. La gente viene y tenemos que darle a conocer lo que tenemos. Se hacen fotografías, publicitan nuestra comarca y paran a dormir, comer, comprar o tomar algo. Es un beneficio global para todos”, subrayó.

“Estamos ahí para conseguir que sea oficial y estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano, pero el último paso lo tienen que dar ahora las administraciones”, indicó, recordando que es ahora la Xunta la que tiene en su mano oficializar un Camiño da Geira, que ya reconoció la Iglesia con la Compostela.

Antonio Sanmartín: Pastelería Mimela

Los dulces del Camino. Bernabé/Javier Lalín

El recuerdo más dulce

Cuando uno viaja, con frecuencia siente el deseo de volver a casa con un recuerdo. Para aquellos que quieran saborearlo, solos en compañía, el estradense Antonio Sanmartín ha querido aprovechar el tirón del Camino da Geira para lanzar productos de repostería que llevan impreso el recorrido de esta senda jacobea.

Del obrador de Pastelería Mimela los peregrinos que pasen por A_Estrada pueden llevarse los primeros productos de alimentación específicamente pensados para promocionar esta ruta, caso de la Tarta do Camiño –de almendras, con la cruz de Santiago– y las Rochiñas da Mimela, que simulan las piedras que el peregrino puede encontrar a su paso. En ambos casos el envase en el que se presentan refleja el discurrir del Camiño da Geira, con cuya promoción ha querido volcarse Sanmartín, subrayando su reconocimiento por parte de la Iglesia.

David Nogueira: As Tres Portiñas

Nogueira, junto al recorrido. BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Un sello en un bar con historia

A Estrada debe su nombre al camino. En la capital estradense de cruzaban primitivos caminos, algunos con Santiago como destino y otros como senda hacia las tierras de Arousa. Se estima que confluían en la calle Serafín Pazo, a la altura del bar As Tres Portiñas, que regenta David Nogueira. Son muchos los peregrinos que acuden a este céntrico establecimiento hostelero cuando atraviesan, siguiendo el Camiño da Geira, el casco urbano. No solo buscan una credencial, sino conocer el bar que, literalmente, atraviesa el Camino.

Y es que donde hoy David, atiende a su clientela pasaba el Camino Real, cruzando de un lado a otro el local de As Tres Portiñas, que debe su nombre a las tres puertas de acceso que tenía –dos en Serafín Pazo– y una que da a un callejón hacia Pérez Viondi. Todavía es posible atravesar el establecimiento, un atractivo más para quien quiera pisar camino real. “Hay que aprovechar las oportunidades”, defendió este hostelero.

Emiliano García: Albergue Lalín Centro

Emiliano García, ayer, en su albergue de Lalín. BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Un goteo constante “que nos sienta bien a todos”

“Lo importante es que, cuando vayan por el Pontiñas, se giren y piensen en los buenos recuerdos que se llevan”, apunta Emiliano García, gerente del albergue Lalín Centro, de iniciativa privada. Considera este empresario dezano que el Camino tiene un impacto “grande y diverso” en el tejido económico. “Cuando llega un peregrino, no es solo un beneficio directo sobre un establecimiento y una zona. Duermen en un lado, comen en otro, cubren necesidades básicas como ir a la farmacia o al supermercado, pero también necesidades de ocio y disfrute”, destaca. Señala que a muchos les gusta aprovechar para tomarse un buen cocido lalinense o aprovechan su paso por Deza para comprar algún recuerdo, cambiar las botas o equiparse con material de abrigo.

Con un albergue público ya en Lalín, Emiliano dio el paso de apostar por este negocio en 2017. Señala que el Camiño de Inverno está teniendo un gran tirón, aunque en su establecimiento el 80% del volumen de peregrinos llega de la mano de la Vía da Prata. Indica que la pandemia cambió el perfil de los peregrinos, llegando muchos más caminantes nacionales y, especialmente, gallegos.

“Lo estamos haciendo muy bien. La hostelería y el comercio de Lalín la están bordando porque la gente se queda muy contenta con el trato”, subraya. Indica que el sector está muy unido y remarca que el peregrino demanda tanto un albergue como disfrutar de un spa, una terraza o una compra en el pequeño comercio. “Tenemos mucho por hacer, pero se está haciendo genial”, valora optimista.

Con 16 plazas para alojar peregrinos en su albergue, Emiliano apunta que el goteo de visitantes que genera el Camino es constante. “Nos sienta bien a todos y es importante aprovecharlo”, comenta. “La gente empieza a tener conciencia de la importancia del peregrino en el pueblo”, afirma, para también reconocer que los visitantes se van contentos y son muchos los que repiten.

CARLOS MARIL: Albergue Turístico Silleda

Albergue de Silleda.

Albergue de Silleda. Bernabé/Javier Lalín

Una década con visión de futuro

Hace casi una década que Ignacio Maril impulsó en Silleda la creación del primer albergue turístico de la zona, buscando ofertar a quienes caminan hacia Compostela un lugar en el que hacer parada y fonda. Corría el año 2012 y todavía había muy poca infraestructura vinculada al Camino en Trasdeza. “Fue una manera de ir dándole posibilidades al Camino para crecer en esta zona”, apuntó Maril. Indicó que, a los seis años de la apertura ya se podía apreciar el crecimiento del fenómeno jacobeo en la zona, surgiendo también importantes infraestructuras destinadas a dar servicio a los peregrinos y a aprovechar el potencial económico de su paso por estas tierras.

Tras asumir que fueron pioneros en la zona en el aprovechamiento del Camino como recurso económico, Ignacio Maril trasladó la satisfacción que le genera ver que el proyecto sigue teniendo futuro. Y cada vez más, en consonancia con el incremento constante de personas que deciden aventurarse a recorrer las distintas variantes de las sendas a la Ciudad del Apóstol.

El albergue cuenta con 27 plazas, que ven complementada su oferta de descanso con el Café Bar Maril. Los dos negocios se alían para que el peregrino pueda pernoctar y disfrutar de un almuerzo o una cena.

Maril se refiere a la Vía da Prata como el “Camino primitivo” , si bien apunta que el Camiño de Inverno “va a tener futuro porque es un trazado muy bonito”. “Lo que falta ahora es la promoción, pero va a tener mucho futuro una vez que tengan infraestructuras adecuadas”, subraya. Incide en que Silleda es un punto de referencia para los peregrinos porque es uno de los núcleos más importantes que atraviesan rumbo a Santiago procedentes de Ourense. “Es un polo de atracción económica para todos los sectores”, concluyó.

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