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Fiestas en pandemia | Oferta para el público más familiar

Lalín, un oasis para los feriantes

Los feriantes llegan al Regueiriño con ganas de volver a la normalidad Bernabé / Javier Lalín

Si bien es cierto que la pandemia ha afectado a todos los niveles, algunos sectores se han visto más resentidos que otros. El distanciamiento social ha provocado un cambio en las tradicionales verbenas gallegas. O bien su celebración es cancelada directamente o sus festejos se ven reducidos y más limitados.

Los propietarios de las atracciones destacan las facilidades del Concello tras un año difícil en Galicia

Por este motivo, la presencia de atracciones en las fiestas no ha sido habitual en Galicia durante este verano. El sector vive una situación complicada tras ver como su parón continúa manteniéndose en el tiempo, mientras que otras comunidades van adaptando las condiciones para que la celebración de las ferias sea posible. El distanciamiento, las medidas de seguridad y los protocolos estipulados parecen no ser suficientes para reactivar la actividad e impulsar un ámbito del que dependen muchas familias. Aún así, existe la esperanza de que el futuro permita cambiar la realidad y, de ser así, será posible gracias a los municipios que han apoyado la instalación de atracciones. Es el caso de Lalín, que acogerá durante diez días a los feriantes en el Regueiriño, todos ellos agradecidos por poder ejercer su trabajo en este contexto.

“Este año la situación ha mejorado un poco, pero sobre todo para los de fuera de Galicia”

Ángel Gutiérrez - Presidente de la UIFE

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Ángel Gutiérrez - Presidente de la UIFE Bernabé / Javier Lalín

 El propietario de la atracción de las camas elásticas, Ángel Guitérrez –más conocido como Gelo–, es también presidente da la Unión de Industriales Feriantes de España. En su labor por representar al sector, ha estado presente en multitud de espacios para dar voz a los feriantes en un contexto de pandemia en el que sus opciones se ven reducidas, sobre todo en tierras gallegas.

“Galicia ha sido un desastre. Primero hablamos con la Xunta y, una vez dobló el brazo, ahora son los municipios los que ponen trabas. ¿Qué pasa con la ferias?”. Tal y como señala él mismo, su actividad se desarrolla en la calle, en un momento en que los propietarios de las atracciones están vacunados y una parte importante de la población también. “No hay ningún problema por estar al aire libre y cumpliendo con los protocolos que nos exigen”. Gutiérrez remarca, además, que las ferias son también un apoyo para otros sectores, como puede ser la hostelería. “Un bar de Lalín, por ejemplo, puede estar sobreviviendo, pero cuando llegan las fiestas, son un incentivo importante. Es un dinero que coge de más y que puede suponer un empuje para el resto del año, pero parece que esto no se quiere entender”.

"Son muchas familias las que dependen del sector"

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Entre los muchos inconvenientes con los que tienen que lidiar los feriantes, la falta de uniformidad en las medidas de seguridad es uno de ellos. “En un lugar te piden una separación, en otro que te juntes, en otro que cierres para que no pueda pasar nadie por los laterales... Al final te vuelves loco”. Gelo tampoco entiende a qué se debe la situación que se produce en Galicia. “Este año ha sido mejor, pero para los de fuera de Galicia. En Valladolid y Salamanca está funcionando todo perfectamente, se hizo la feria de Medina del Campo y venimos de Ponferrada”. Últimamente, las fiestas del San Froilán son un foco de conflicto entre los organizadores y los feriantes. Ante la inminente negativa de la comisión a la presencia de atracciones, los propietarios ubicados en Lalín se desplazarán hasta Lugo para pedir explicaciones al respecto. “Se está posponiendo y valorando el tema, pero lleva así tres meses. El lunes, que es cuando se celebra la reunión y van a decir que no, vamos a ir hasta allí para manifestarnos. Son muchas familias las que dependen de esto y esto no puede quedar así”. De este modo, el sector no solo pedirá una explicación al gobierno lucense, sino que, de algún modo, también reivindicará su situación actual con el objetivo de que se vea mejorada.

“Es nuestro medio de vida, necesitamos trabajar”

Rubén Chao - Propietario de la noria

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Rubén Chao, propietario de la noria Bernabé / Javier Lalín

Con residencia en León, Rubén Chao ha llegado a Lalín después de no haber estado en ninguna otra feria en la comunidad gallega. “Aquí en Galicia este año ha sido un desastre, de hecho es la primera feria que hago aquí. Antes de la pandemia, durante el verano trabajaba normalmente en Galicia”. La situación de este verano es distinta. A pesar de notar un poco de recuperación, “algunos ayuntamientos no nos están dando la posibilidad de retomar de nuevo la actividad, aún con nuestras medidas y nuestros protocolos”. Rubén ha estado en Castilla y León, Madrid o Cádiz, pero las oportunidades para ellos en territorio gallego no han sido demasiadas. “Aquí los compañeros han hecho la feria de O Grove y esta, no ha habido muchas más, quitando algún pueblo por ahí”. El sector atraviesa un momento complicado y las dificultades todavía son importantes. “Somos muchos empresarios feriantes y aquí comemos muchas familias. Nosotros nos vamos apañando, pero hay muchos compañeros que no pueden, las plazas son limitadas y no tienen opciones...”.

Las atracciones comenzaron a instalarse durante las últimas jornadas en la urbanización de O Regueiriño. BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Ahora mismo, en el San Froilán, en Lugo, no está contemplado que se monten atracciones. “Nosotros no llevamos el coronavirus a ningún lado. Al contrario, creo que estamos haciendo las cosas bien porque es nuestro medio de vida y necesitamos trabajar. No pedimos que esté todo como antes de la pandemia, ya que ahora mismo es imposible, pero sí que nos ofrezcan un poco más de facilidades.” Chao siempre se ha dedicado a la feria, pero, dadas las circunstancias, ha tenido que buscar otros métodos. “Este año he tenido que desviarme un poco a hacer eventos más cerrados y con menos aglomeraciones. Te tienes que ir adaptando a la situación si quieres seguir viviendo y manteniendo a fu familia”. Tampoco acaba de entender situaciones que se ven, por ejemplo, en parques repletos de familias en los que las medidas son inexistentes. “Nos ponen muchas trabas y las estamos cumpliendo, pero somos los más perjudicados y nadie nos está ayudando, estamos desamparados”. Apelando de nuevo que es su trabajo, Rubén señalaba que “es nuestro medio de vida, queremos que funcione bien para que la gente acuda y, cumpliendo las normas, no haya ningún problema”.

“La gente, y sobre todo los niños, están cansados de estar encerrados en casa”

José María Fernández - Propietario de la pista de motocicletas

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José María Fernández - Propietario de la pista de motocicletas Bernabé / Javier Lalín

La segunda feria en Galicia durante los últimos dos años. Es la situación que vive el feriante José María Fernández. Las restricciones impuestas en la comunidad dificultan enormemente el desarrollo de la actividad del colectivo. “Tengo compañeros que están haciendo Ferias por Zamora, León y más lugares. No entiendo lo que pasa aquí”. La pandemia ha ido evolucionando y, con la llegada de las vacunas, el contexto es diferente. Precisamente por este motivo, José María no comprende el rechazo a que se celebren estos eventos. “Ahora estamos con un nivel muy alto de vacunados y andamos a vueltas a ver si se hace la feria de Lugo o no”. Es el principal asunto que preocupa a los empresarios, que todavía esperan que se les expliquen las razones para no poder instalarse en la ciudad lucense. Sin embargo, el feriante mostraba intensamente su agradecimiento al municipio lalinense por hacerlos partícipes de las fiestas de As Dores. “Aquí se han decidido y se ha hecho. También en A Estrada, en plena pandemia, ha habido feria durante el San Juan. Todo salió bien, trabajamos y nos defendimos”. A pesar de ocupar el Regueiriño durante 10 días, las expectativas para las fiestas patronales se centran sobre todo en los días festivos. “Aquí, va haber más movimiento durante el fin de semana, el lunes y el martes, que también son días festivos. De hecho, hasta me han llamado amigos de Monterroso que van a venir hasta Lalín. Supongo que gente de la zona también se acercará”.

Cederán fichas para repartir entre las familias más necesitadas

Comparando sus condiciones con las de otros acontecimientos culturales o deportivos, no acaban de entender la posición en la que se encuentran. “La gente y los niños están cansados de estar tanto tiempo encerrados en casa. Además, hay más aglomeraciones en los campos de fútbol que aquí. La gente se reparte por todo el recinto y estamos al aire libre”. Aunque el momento que atraviesan los propietarios es muy complejo, la solidaridad se ha apropiado de ellos para ofrecerles a los más necesitados la posibilidad de disfrutar también de sus atracciones. “Vamos a conceder al ayuntamiento una cantidad de fichas de regalo para que este los reparta entre las familias que más lo necesiten o a servicios sociales”. De este modo, contribuyen a que todo el mundo pueda acercarse hasta el lugar y, agradecer de algún modo la oportunidad que el propio municipio les ha brindado al permitir su presencia en los festejos. 

“Vemos poco compromiso de los ayuntamientos”

Roberto Rodríguez - Encargado del circuito de coches

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Roberto Rodríguez - Encargado del circuito de coches Bernabé / Javier Lalín

“Lo llevamos mal”. Es lo que indican los feriantes ubicados en el Regueiriño, ultimando los detalles para la apertura de sus atracciones. El negocio familiar de Roberto Rodríguez apenas ha trabajado 11 días desde el 2019. “Hemos estado en O Grove a principios de julio y esta es la siguiente fiesta que tenemos desde aquellas. Está todo parado, estamos encerrados en casa toda la familia y con poco trabajo”. Si cabe, la situación es más complicada para los que, como el negocio de Roberto Rodríguez, no salen fuera de la comunidad gallega para instalarse en otras ciudades de España. “Nosotros no salimos fuera de Galicia y aquí los ayuntamientos, por no querer arriesgarse, siguen sin dejarnos trabajar”. En la misma línea que sus compañeros, Roberto Rodríguez señala que las facilidades en nuestro territorio no han sido muchas y que las opciones han sido escasas, sobre todo si se compara con otros lugares. “Vemos poco compromiso por parte de las corporaciones municipales y este año se podría haber trabajado perfectamente durante el verano con el aforo reducido y las demás medidas. Hay gente que viene de fuera y que no ha perdido ningún fin de semana de trabajo. No se ha trabajado bajo las mismas condiciones que en las fiestas de antes, pero sí con protocolos”.

Las citas para poder desarrollar su actividad son escasas. Habitualmente, una de las últimas fechas del calendario lleva al sector a desplazarse a Lugo, pero este año no va a ser posible. “Se suponía que teníamos que ir al San Froilán y al final ya es otra feria más que no se va a hacer. Por lo visto, estaremos así hasta que resistamos”. La resignación a continuar sin prácticamente ninguna garantía invade a muchos de los empresarios. La despreocupación que existe por su posición los deja en un lugar donde la incertidumbre tiñe por completo su realidad. Aún así, surgen pequeñas posibilidades que dan un poco de respiro y que permiten un ligero impulso al sector. “Ahora mismo estamos muy contentos de que se haya dado este paso en Lalín. Pocos más se han comprometido. A ver que pasa en Vilagarcía, que en las fiestas de verano no nos dejaron instalarnos y no sé ahora que van a hacer”.

Poner en común las medidas que se aplicarán dentro del recinto de las barracas, las normas sanitarias que deberán seguir en cada atracción, el modo en que se gestionarán los turnos de acceso a las mismas y los aforos que se deberán respetar. Esos fueron los motivos de la reunión mantenida por el concejal de Fiestas, José Cuñarro Torres, con los responsables de las atracciones y técnicos de la empresa contratada para gestionar las medidas de seguridad y los protocolos COVID. A continuación hicieron una visita, atracción por atracción, para comprobar las distancias entre ellas, dónde se colocarán las filas de espera y el diseño de los circuitos de circulación.

La empresa que realizará el control de la seguridad dispondrá de hasta ocho personas, que se encargarán de vigilar todo lo relativo a la prevención del coronavirus dentro del recinto, desde el uso de la mascarilla hasta las distancias de seguridad y el control del acceso. En este último caso, la firma se encargará de gestionar, en las horas punta, el cierre o la apertura del recinto en el caso de que presente un exceso de capacidad.

A lo largo de la jornada de hoy, viernes, comenzarán a delimitarse los circuitos de paseo para evitar que la gente confluya en distintas direcciones y que se encuentran de frente, rompiendo las distancias de seguridad.

Parking Europa

Por otra parte, el parking Europa permanecerá abierto en las jornadas del viernes, sábado y domingo hasta la 1:00 de la madrugada, hora de cierre de la hostelería, en vez de echar la verja a las 23:00, como es habitual.

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