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La gran muralla de A Estrada

Vistas del Ulla desde Castro Valente. Manuel Gago

No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Una frase que se ajusta con extraordinaria precisión a Castro Valente, un recinto fortificado de 11 hectáreas. Se encuentra en el monte homónimo que está a medio camino de los concellos de A Estrada y Padrón. Sus características morfológicas han llevado a compararlo con la muralla da Lugo. Y, además, a pedir que se declare Bien de Interés Cultural (BIC). Y es que a pesar de su elevado valor arqueológico, la proyección de parques eólicos en las inmediaciones puede poner en peligro el recinto.

Un equipo de arqueólogos, liderado por Mario Fernández, llevó a cabo una serie de excavaciones en la zona en diciembre de 2020. A lo largo de cinco días hicieron tres sondeos. Dos de ellos en la muralla y otro en el interior de lo que podría ser un edificio. En estos momentos continúan con el proceso de documentación y de obtención de resultados.

“Lo que sabemos de Castro Valente es que se trata de un yacimiento arqueológico que estaría datado en el siglo V. Más o menos en la fragmentación y decaimiento del Imperio romano”, explica el arqueólogo. Según continúa apuntando, creen que la construcción de dicho recinto partió de las clases más altas de Iria Flavia. Es decir, que la élite quiso construir en un lugar elevado todo un recinto amurallado en el que protegerse.

Parte de la muralla del yacimiento. Manuel Gago

Fernández crea una bonita metáfora: “Es un castillo en el aire”. El arqueólogo indica que no es el único recinto que se encuentra en una zona muy alta y de difícil acceso, sino que existen algunos otros salpicados por la geografía gallega, como el monte Aloia en Tui.

A Estrada cuenta, por tanto, con su particular castillo en el aire, aunque deba de compartirlo con el municipio vecino. Porque, pese a la confusión que puede generar su nombre, Castro Valente es un recinto mucho más extenso que todas esas aldeas fortificadas que conocemos. De hecho, el arqueólogo explica que, al margen de la toponimia popular, es todo un castillo situado a una altura muy elevada.

Ortofoto del yacimiento.

Un verdadero tesoro en el aire que mira a las aguas del Ulla. Guardián impertérrito del paso del tiempo. Sin embargo, este yacimiento puede verse seriamente afectado por los proyectos de parques eólicos que prevén instalarse en la zona. Bien por las líneas de alta tensión, bien por los molinos que, aunque queden fuera del área de protección, quedan a la altura de la muralla y podrían “afectar bastante” al yacimiento.

Bien de Interés Cultural

El PSOE presentó una proposición no de ley en el Parlamento de Galicia para que Castro Valente sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Los socialistas apuntan a las posibles repercusiones negativas que podrían tener los eólicos que prevén instalarse en la zona e instan a que se proteja el yacimiento. Lo califican como “uno de los mayores recintos fortificados de Galicia” que “solo es comparable morfológicamente a la muralla de Lugo”.

Sin embargo, el PP rechazó la propuesta realizada por los socialistas. A su juicio, Castro Valente está incluido en el Catálogo del Patrimonio Cultural de Galicia y “goza de un nivel de protección muy elevado”. Y pide prudencia para “evitar generar preocupaciones y alarmas injustificadas sobre el patrimonio gallego”.

Sea como sea, Castro Valente es un tesoro. Fue construido con un objetivo: el de servir de protección. Dieciséis siglos después, nos toca a nosotros brindarle auxilio.

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