Balonmano - División de Honor Plata

El Cisne, condenado por un mal ataque ante el Alicante (31-28)

Los pontevedreses ceden en tierras levantinas ante un rival que llevó la iniciativa durante todo el choque

Gualther Furtado lanza ante el portero del Handbol Mallorca en el Municipal.

Gualther Furtado lanza ante el portero del Handbol Mallorca en el Municipal. / FDV

Antonio Santos

Segunda derrota en una semana para el Club Cisne Balonmano, que no pudo superar al Eón Horneo Alicante en su visita a la Comunidad Valenciana. Con este resultado, los pupilos de Jabato se quedan con siete victorias, un empate y cinco derrotas en 13 partidos.

Comenzó acertado el Cisne de cara a portería, mediante un Furtado que volvía loca a una defensa que ni con dos jugadores encima lograba pararle. No obstante, el Alicante quería jugar a lo mismo que el bando pontevedrés, atacando el balance defensivo con transiciones rápidas. Dos paradas de Broto y un robo de balón ponían a los locales en tablas después de que los de Jabato consiguiesen una ventaja inicial de dos tantos.

A partir de ahí, durante varios minutos se sucedieron las imprecisiones por parte de ambos conjuntos, que no lograban perforar la portería rival. Tuvo que ser Etayo, a pase de Furtado, quien rompiese el 6-6. Fueron varias acciones consecutivas del pivote las que crearon una nueva ventaja cisneísta, aprovechando el desequilibrio defensivo generado.

El partido se convertía en un choque de alternativas y el Alicante, gracias al esfuerzo de Talens y De Novais, lograba irse al descanso uno arriba, capitalizando las pérdidas cisneístas.

Tras el descanso, el equipo de casa siguió en ese mismo guion, obteniendo un gran rendimiento de los errores del equipo dirigido por Jabato.

El parón no se tradujo en un cambio de inercia de los pontevedreses, que sin confianza en su ataque veían como el Horneo Alicante se iba hasta los cinco goles de diferencia.

Esa distancia se acabaría tornando insalvable para el cuadro visitante, que no consiguió ofrecer el nivel defensivo de otras ocasiones para meter en problemas al rival.