Balonmano - División de Honor Plata

Triunfo por los pelos para el Cisne ante el Alcobendas (28-27)

Los de Jabato sufren para cerrar el partido tras alcanzar seis goles de renta - Franzini, clave para vencer con sus paradas

Carlos Pombo lanza ante dos rivales del Alcobendas.

Carlos Pombo lanza ante dos rivales del Alcobendas. / RAFA VÁZQUEZ

A. Santos

Victoria sufrida del Cisne ante un rival de la zona baja como el Alcobendas, que remó a contracorriente en los últimos minutos de un encuentro casi decidido para luchar sin éxito en los segundos finales por el empate.

El partido empezó con el Cisne queriendo proponer en ataque, principalmente a través de un Furtado que percutía y percutía por el lado izquierdo con cierto éxito.

No obstante, el primer gran escollo para el Alcobendas fue la actuación de Roney Franzini en la portería, con tres paradas de mucho mérito en los primeros minutos que permitieron a los locales construir una ventaja inicial de tres goles (6-3).

El buen inicio cisneísta dio paso a un encuentro de alternativas, en el que el conjunto madrileño aprovechó varias imprecisiones para tirar de oficio en ataque, recuperando su déficit forzando pérdidas de balón y con grandes acciones de jugadores como Velasco.

Con el marcador de nuevo en contra para el Cisne, Jabato probó con opciones novedosas –Marko Ojeda y Daniel Serrano– en primera línea para meter en problemas al bando rival. Aún con nuevas piezas sobre la pista, el lanzamiento exterior seguía sin carburar para los pontevedreses, que sí lograban sacar réditos en la faceta defensiva.

La segunda parte vio como el ataque local empezaba a circular mejor, logrando igualar el nivel inicial para poner en jaque a un Alcobendas que salía desconectado tras el descanso.

En poco menos de diez minutos, el Cisne pasaba de estar dos abajo a cuatro arriba, logrando tejer acciones de calidad en ambos lados de la cancha. Ese contexto apresuró los ataques del propio Alcobendas, que no lograba dar con la tecla ante la intensidad defensiva y la portería local, dejando que el Cisne jugase más tranquilo y convencido.

Con una renta ya holgada, de seis goles, el equipo dirigido por Jabato sufrió para cerrar el partido, dejándose remontar tras cosechar una pérdida detrás de otra. En la última jugada, el Alcobendas tuvo balón para empatar pero el lanzamiento no llegó a tiempo a la portería de Abián.