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Faro de Vigo

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El Pontevedra vive en el día de la marmota

El conjunto granate cedió un empate en su visita al Bergantiños tras encajar un gol en el tiempo de descuento | De nuevo la inseguridad defensiva le costó cara al equipo de Ángel Rodríguez, que ganaba 0-2 a diez minutos del final

Rufo intenta superar la presión de un rival del Bergantiños en un lance del encuentro de ayer. | // ÁREA 11

Cuarto partido de liga y mismos errores en el Pontevedra, que volvió a ceder puntos en el tiempo de descuento, en esta ocasión ante el Bergantiños, a pesar de ir ganando 0-2 a diez minutos para el final del encuentro. Al igual que Bill Murray en el clásico de los 80 “Atrapado en el tiempo”, el conjunto granate parece atrapado en “el día de la marmota”, repitiendo una y otra vez los mismos pasos y tropiezos inmerso en un bucle del que le está costando muchísimo salir; lo conseguirá si, como sucede en la película, empieza a ser consciente de sus problemas y tanto jugadores como técnico hacen autocrítica. Después de cuatro jornadas, con solo tres puntos sumados, los granates son cuartos por la cola.

Ayer en Carballo el Pontevedra exhibió una falta de oficio y de confianza alarmante, mostrando gran debilidad defensiva. La primera parte estuvo muy equilibrada y ningún equipo se impuso al otro, aunque los granates dieron más sensación de peligro. Ángel Rodríguez modificó su estricto sistema 4-1-4-1 al apostar de inicio por la pareja Rufo-Charles en la punta de ataque por primera vez desde que está en el banquillo. La conexión entre los dos delanteros se vio desde los primeros compases del encuentro, a pesar de que el conjunto granate no se sintió del todo cómodo, quizá por las condiciones del terreno de juego, de hierba sintética y con mucho caucho. En la primera parte destacaron un disparo demasiado cruzado de Charles que a punto estuvo de cazar Brais Abelenda prácticamente libre de marca, un buen remate de cabeza de Rufo que atajó con dificultad el meta del Bergantiños, y un disparo cruzado de Rubio que Santi Canedo envió a córner.

Se llegó al descanso con 0-0 en el marcador y en la reanudación la primera aproximación clara fue de cuadro de Carballo, pero en el minuto 55 el árbitro señalaba penalti a favor del Pontevedra en un derribo en el área de Concheiro sobre Yelko Pino y lo convertiría un minuto después Charles.

Sin embargo, el gol no dio tranquilidad a los granates, que retrocedieron un paso y el Bergantiños, enrabietado, se acercó con peligro a la portería de Cortés. Así, Lamelas tuvo un remate de cabeza peligroso que se marchó ligeramente alto. Cuando más balón tenía el conjunto local, llegó el 0-2 para el Pontevedra. Los de Lemos, volcados en busca del empate, perdieron un balón que rebañó la zaga pontevedresa y el envío largo lo cazó Brais Abelenda, que se plantó solo ante Santi Canedo y lo batió con solvencia.

El partido parecía sentenciado, pero los de Ángel Rodriguez son expertos en meterse en líos. En el minuto 80, Escobar recortó distancias rematando de cabeza un centro desde la derecha. El tanto resucitó al Bergantiños, que apenas unos segundos después estuvo a punto de empatar con un disparo lejano de Cano que salió rozando el larguero.

Ante las acometidas del equipo coruñés, Ángel Rodríguez decidió reforzar la defensa, cambiando a Rufo por Pacheco y a Rubio por Miguel Román, dos hombres de ataque por dos de corte defensivo. La acumulación de efectivos en campo propio no le funcionó al Pontevedra, ya que en el descuento, de nuevo Escobar hacía el 2-2 en una jugada muy similar a la del 1-2, pero en banda contraria: el delantero del Bergantiños cabeceó en el segundo palo un centro desde la banda izquierda; la pelota, con algo de parábola, pilló algo adelantado a Álvaro Cortés.

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