Muy afectado por la derrota, que supuso el descenso a Tercera RFEF del Oviedo B, pero todavía más por el fallecimiento repentino del director deportivo del club, Francesc Arnau, el entrenador del filial carbayón lamentó que no les permitiesen aplazar el encuentro contra el Pontevedra. “Hoy (por ayer) es una injusticia que tengamos que estar aquí jugando cuando el club, la plantilla y los empleados estamos en shock”, afirmó.

Emilio Cañedo reconoció que “estamos muy dolidos. Lo primero que me gustaría es mandar nuestras condolencias, pésame y cariño con toda el alma a la familia de Francesc. Independientemente de que el deporte sea importante en la vida, lo más importante es la vida”. Por eso, destacó que “es la única valoración que quiero hacer, es el sentimiento del club”.

El técnico señaló que “se intentó por todos los medios” aplazar el choque, “pero no fue posible. No es una disculpa, afrontamos la derrota como deportistas que somos y felicitamos al Pontevedra por mantener la categoría”.