15 de febrero de 2019
15.02.2019

Un once con tres piezas por concretar

El Celta afronta el último entrenamiento de la semana antes de recibir al Levante con la duda de si podrá contar con Hugo Mallo y Iago Aspas, por problemas físicos, y con Maxi Gómez, pendiente de un recurso ante Apelación

15.02.2019 | 03:14
Hugo Mallo luce una rodillera en el entrenamiento de ayer, en el que volvió a trabajar con el grupo. // Ricardo Grobas

El Celta regresa mañana a Balaídos para afrontar otro partido clave en su particular carrera por evitar el descenso, en el que se ha visto involucrado después de sumar cinco derrotas seguidas en el cambio de año. Tras superar hace dos semanas al Sevilla, el equipo que entrena Miguel Cardoso regresa a casa para enfrentarse a un Levante que le aventaja en tres puntos en la clasificación. Para esta cita, el técnico de Trofa recupera a Okay Yokuslu, tras cumplir en Getafe un partido de sanción por acumulación de tarjetas, pero es muy probable que no pueda contar con Maxi Gómez (pendiente de un recurso ante Apelación) y continúa pendiente del estado físico de Hugo Mallo y de Iago Aspas. El lateral de Marín ha vuelto a entrenar con el grupo. El delantero de Moaña ha reducido el ritmo de trabajo en los últimos días tras sufrir una sobrecarga en el gemelo que le mantuvo de baja durante mes y medio.

Aunque en el club se muestran optimistas con respecto a la presencia de Mallo y de Aspas en el compromiso ante el Levante, preocupan las molestias físicas del moañés porque en caso de causar baja habría que recurrir a Manu Apeh, del filial, como referencia en el ataque céltico para un partido de tanta importancia. La vigésimo cuarta jornada puede presentarse muy propicia para los celestes, si ganan a los granotas, porque varios de los rivales directos se enfrentan con los cuatro primeros de LaLiga. En ese caso, además de alcanzar a los levantinistas en la tabla, los de Cardoso ampliarían la distancia con el abismo, que ahora es de un punto.

Ayer, Rubén Blanco admitía que tanto Hugo Mallo como Iago Aspas son jugadores importantes para el Celta, aunque el guardameta de Mos entiende que si sus compañeros no se encuentran "al cien por cien" lo mejor es que no jueguen. "Tenemos que ser honestos con el equipo. Nadie mejor que ellos va a saber si pueden estar al cien por cien. Son dos de nuestros capitanes y tenemos confianza en ellos. Ya veremos si pueden llegar", comentó.

"Es importante que todos estemos disponibles para este partido pero, si no se puede estar al cien por cien, creo que habrá otro compañero que sí lo puede estar. En ese sentido tenemos que ser honestos con el equipo", reiteró Rubén Blanco en referencia a su compañero y capitán del equipo, Hugo Mallo. El lateral sufrió una contusión en la rodilla izquierda que le obligó a pedir el cambio ante el Getafe. Ayer trabajó con el grupo por primera vez en lo que va de semana. Lo hizo con un vendaje sobre la articulación afectada.

El equipo celeste regresó ayer a A Madroa después de que el miércoles entrenase en el estadio de Balaídos, donde Aspas decidió no completar la sesión debido a una sobrecarga en el gemelo de su pierna derecha, en la misma zona donde sufrió una rotura fibrilar el pasado 22 de diciembre en Barcelona.

El moañés recibió el alta médica el 7 de febrero y dos días más tarde reapareció en Getafe. Disputó los últimos veinticinco minutos sin problemas aparentes en la pierna derecha. Regresó a los entrenamientos con normalidad a principios de esta semana. Trabajó con precaución y sin forzar y el miércoles decidió reducir el ritmo y acortar la sesión de trabajo. A pesar de la sobrecarga, el club ni siquiera lo incluyó en el parte médico de la jornada. Lo mismo ocurrió ayer, a pesar de que Aspas no apareció junto al resto de compañeros para participar en el entrenamiento que dirigió Miguel Cardoso en la ciudad deportiva.

En plena pelea por sobrevivir en la máxima categoría, el Celta podría perder a sus dos máximos goleadores (suman 19 goles entre Aspas y Maxi Gómez) para el enfrentamiento ante un adversario que se encuentra en parecidas circunstancias. El Levante, que cedió los tres puntos a los célticos en la primera vuelta, suma ahora 27 puntos, por los 24 del rival al que se enfrenta mañana en Vigo. En lo que va de año 2019, el equipo valenciano no conoce la victoria a domicilio. En esas tres salidas, el conjunto granota ni siquiera ha conseguido marcar un gol desde diciembre.

Por su parte, el Comité de Apelación no se pronunció ayer respecto al recurso del Celta reclamando la retirada de la segunda tarjeta amarilla a Maxi Gómez en Getafe, después de que Competición sancionase al céltico con un partido. El fallo se conocerá durante la jornada de hoy. Así, Cardoso dirigirá el entrenamiento matinal con tres dudas en el once que presentará mañana ante el Levante.

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