El Moaña está sufriendo un inicio de temporada mucho más complicado de lo que se preveía, sobre todo por culpa de la ola de lesiones que está mermando al equipo. Una plaga que parece que aún no ha acabado. El último en caer fue el central Molinos, que el lunes fue sometido a una resonancia. “Los resultados los sabremos hoy, pero se sospecha que puede tener afectado el menisco”, apunta el técnico del Moaña, Gelo Martínez.

A la larga lista de ausencias, en la que están Darío, Ventín o Cidrás, se une Róber, que fue expulsado y Borja, que es duda para el domingo. A mayores el club ha perdido esta semana a su portero titular, Iago González, que deja el equipo debido a problemas personales. Su lugar será ocupado por Kevin, que hasta esta misma semana no había podido incorporarse debido a cuestiones de carácter laboral.

A pesar de estas dificultades el técnico de los moañeses destaca que “el equipo está trabajando bien y con ganas”. “En el partido contra el Portonovo se hicieron las cosas bien para poder ganar, pero los errores individuales nos condenaron y nos condicionaron mucho”, reconoce. Ese es precisamente uno de los aspectos en los que más está incidiendo Gelo Martínez durante el trabajo durante la semana. “Si seguimos trabajando los resultados tienen que llegar y el rival del domingo, el Cambados, es un equipo al que le podemos hacer mucho daño”, afirma. Ese encuentro se jugará a un horario poco habitual: a las 12.15 horas en el campo Iago Aspas.