Tarde la de ayer en A Lomba de las que desprenden aroma a fútbol puro. La visita del Salamanca a Vilagarcía no pasó desapercibida para la afición del Arosa que generó un clima de lo más acogedor. Incluso en los prolegómenos se aprovechó lo señalado de la cita para rendir homenaje a Ramiro Carregal, socio de honor de la entidad, así como a los deportistas vilagarcianos Jéssica Bouzas y José Fontán por sus recientes internacionalidades como tenista y futbolista respectivamente. Y todo ello refrendado con tres puntos de un valor cuantitativo y cualitativo fuera de toda duda.

José Fontán y Jéssica Bouzas recorriendo el pasillo que le brindaron los jugadores del Arosa y el Salamanca. Iñaki Abella

El duelo empezó con un susto de importancia para el equipo de Jorge Otero y, nuevamente, en una acción a balón parado. Esta vez en un córner que Murúa remató a placer dentro del área pequeña y ante el que la excepcional parada bajo palos de Manu Táboas evitó el 0-1.

A medida que el duelo empezó a coger temperatura el plan urdido por los locales empezó a mostrar sus cartas. Las transiciones eran el camino más elegido para llegar a la portería charra, blindada antes de llegar a Vilagarcía con solo seis goles en contra. La figura de Porrúa empezó a agigantarse a medida que pasaban los minutos y, con ello, la clarividencia del ataque local también fue en aumento.

La figura de Porrúa empezó a agigantarse a medida que pasaban los minutos y, con ello, la clarividencia del ataque local también fue en aumento

Al Salamanca se le veía concentrado en buscarle las cosquillas a la defensa local. Tenían claro que su objetivo en A Lomba, amén de puntuar, era el de mejorar unos números ofensivos escalofriantes con solo tres tantos a favor en las once jornadas precedentes. En una de esos acercamientos, Telles se hizo con un balón en el segundo palo que no acertó a rematar con contundencia resolviendo Manu Táboas el entuerto.

Y cuando parecía que los de Antonio Calderón empezaban a tomarle la manija al juego llegó la acción en la que el Arosa abrió el marcador. Fue tras un balón directo a Luismi que el delantero cedió de cabeza a Porrúa. El de Bertamiráns se marcó una conducción de auténtico lujo con su compañero corriendo al espacio para castigar la espalda de Arencibia. Allí, de manera precisa, Porrúa sirvió una asistencia perfecta que el enrachado delantero bajó con el pecho para plantarse delante de Salcedo y batirlo a placer. A Lomba enloqueció y el Arosa ya tenía el partido donde lo quería.

Luismi celebrando junto a Porrúa, Cotilla y Julio Rey su quinto gol de la temporada. Iñaki Abella

Todavía restaban más de quince minutos para el ecuador y ya apenas sucedió nada más. El Arosa buscaba continuamente la movilidad de Luismi para encontrar los espacios mientras que el Salamanca no terminaba de generar situaciones para aliviar su alarmante sequía goleadora. El 1-0 se mantuvo hasta el pitido final de un primer tiempo que llegó en un inoportuno momento para los locales a punto de armar un contraataque con todo el Salamanca vencido hacia el área arlequinada.

Movió ficha el Salamanca en el descanso con la entrada de Ibra, pero enfrente el Arosa no se descompuso e incluso, nuevamente del pie de Porrúa, nació una primera manifestación ofensiva culminada por Nuño con un disparo mordido que terminó en córner.

El Arosa ya suma 17 puntos y se ubica en la décima posición. Iñaki Abella

Poco a poco los visitantes fueron ganando metros y, tras dos sacudidas locales con carreras de Porrúa y Javi Fontán sin consecuencias, los salmantinos confirmaron su mal fario de cara al gol con un gran golpeo de Carmona que repelió el larguero con Manu Táboas ya batido. La tendencia del juego obligaba a una lectura rápida de la situación y Otero refrescó la línea medular cambiándola casi por completo y el ritmo empezó a ser otro.

Sin embargo, aún tendrían un disparo más al poste los visitantes con un remate de Barry a centro desde la izquierda de Carrasco. Parecía claro que el destino tenía concedidos los tres puntos al Arosa y así se cumplió con un segundo triunfo consecutivo que aúpa a los vilagarcianos a la décima posición para entrar en la semana del esperado derbi en Pasarón.

Ficha del partido:

AROSA: Manu Táboas; Javi Fontán, Pedro García (Ross, min. 60), Piay, Cotilla; Alberto Martín, Diego Diz (Sidibé, min. 79); Luis Nuño (Pedro Beda, min. 79), Porrúa (Jorge Fajardo, min. 79), Julio Rey (Mon, min. 69); Luismi.

SALAMANCA: Salcedo; Luis Martínez, Arencibia, Murúa, Alberto Espeso; Amaro (Ibra, min. 46), Diego Benito; Telles (Carrasco, min. 83), Ibán Ribeiro (Barry, min. 73), Pepe Carmona (Manín, min. 73); Jairo.

GOLES: 1-0, min. 27: Luismi.

ÁRBITRO: Enrique Gao Aladro (Asturias), auxiliado por Pelayo Buergo y Diego Menéndez. Amonestó por parte local a Diego Diz y Porrúa y por parte visitante a Telles y Arencibia.

INCIDENCIAS: Duodécima jornada. Cerca de un millar de espectadores en A Lomba. Homenaje a Ramiro Carregal, socio de honor del Arosa, y a los deportistas vilagarcianos Jéssica Bouzas y José Fontán.

Jorge Otero: "Posiblemente hicimos mejores partidos"

El técnico del Arosa, Jorge Otero, en un primer análisis del choque señalaba que “fue un partido muy sufrido. Entramos bien en el inicio con lo que teníamos previsto. A raíz del córner y su ocasión de cabeza nos descentramos un poco. Pasamos a tener miedo y hubo momentos en los que lo pasamos mal. Nos estaban creando peligro por dentro. No éramos capaces de controlar esas situaciones. Luego nos pusimos por delante y el partido ya fue distinto”.

Otero dialogando con un técnico del Salamanca antes del inicio del choque. Iñaki Abella

Añadía el entrenador vilagarciano que “sabíamos del potencial del rival, a pesar de su sequía goleadora. Sufrimos y nos faltó por momentos el no replegarnos demasiado. Aun así controlamos el partido, aunque nos faltó un poco de ese control en los últimos minutos. Victoria trabajada sufrida y tres puntos importantísimos”. No dudaba en reconocer que “posiblemente hicimos mejores partidos que los de hoy, pero las tan habladas dinámicas a veces se demuestran así. Las victorias refuerzan ese trabajo. A recuperar y a afrontar el siguiente partido con la misma idea”.

El hecho de ganar dejando la portería a cero y la doble alegría que supone volver a ganar en A Lomba también merecieron el comentario de Otero, “la afición se lo merece. Otra victoria más dedicada a la gente y así el trabajo de grada y equipo se ve recompensado porque para nosotros nuestros aficionados son claves”.