Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Piragüismo

Solidaridad en la carretera entre clubes de piragüismo

La furgoneta quedó averiada a 80 kilómetros de Zamora.

La furgoneta quedó averiada a 80 kilómetros de Zamora.

“Cuando estamos en el agua no hay concesiones con el rival, pero una vez fuera, la gente del piragüismo somos una gran familia que nos ayudamos unos a otros siempre que es necesario”. Quien así habla es el presidente del club As Torres Romaría Vikinga de Catoira, Iago Castaño, justo antes de narrar la odisea que sus palistas tuvieron que vivir para participar en el Campeonato de España de Invierno que, el pasado fin de semana, se disputaba en las aguas del Guadalquivir a su paso por Sevilla.

La odisea arranca el jueves, cuando seis de los palistas que iban a participar en las pruebas de Sevilla se montan en la furgoneta para recorrer los cerca 1.000 kilómetros que separan el municipio vikingo de la isla de La Cartuja. Ya en la provincia de Zamora, la furgoneta se averió (se descubriría después que el fallo fue en el alternador), dejándoles tirados en la carretera en la tarde anterior a un festivo.

Lo que parecía un severo problema tuvo solución. Unas horas por detrás viajaba la expedición del Breogán de O Grove, con la que se contactó para que se hiciese cargo del carro lleno de piraguas. También se contactó con otros integrantes del club catoirense -en la furgoneta solo pueden viajar seis por las normas sanitarias- que iban en su coche particular para acercar al conductor a Zamora, a unos 80 kilómetros de donde se quedó clavada la furgoneta, para alquilar otro vehículo similar y recoger a todos los palistas. La furgoneta fue recogida por un taller mecánico de Puebla de Sanabria.

Así se consiguió llegar a Sevilla, donde la expedición del As Torres completó una participación más que digna, con una medalla de bronce, la obtenida por Rosalía García en el C-1 juvenil femenino.

Quedaba la vuelta, y otro de los clubes de la comarca, el Náutico de Pontecesures, se ofreció a traer el carro para casa, mientras la Federación Galega de Piragüismo colaboraba en el transporte de los palistas del club de regreso a Galicia. Además, As Torres se encontró con el comportamiento encomiable del taller mecánico que, a las 22.00 horas del domingo le entregaba la furgoneta reparada tras comprobar que había fallado el alternador, un detalle que el club no dudaba en agradecer en sus redes sociales en el día de ayer.

Castaño reconocía que “salió todo bien porque los clubes siempre nos echamos una mano en situaciones como la que hemos pasado nosotros”. De hecho, explicaba Castaño, “aunque no son frecuentes, afortunadamente, pasan más veces de las que pensamos, debido a que los clubes tenemos que recorrernos España para participar en las diferentes competiciones y eso, además del coste que supone, ayuda a que se desgasten las furgonetas”. El club vikingo participó de los buenos resultados obtenidos por la flota arousana durante todo el fin de semana, donde se consiguieron 8 medallas. En ese aspecto brilló el Breogán de O Grove que, con cinco preseas, ocupó la segunda posición del medallero, tan solo superado por el Piragüismo Sella, que cosechó menos medallas, pero un oro más. El presidente del club grovense, Félix Lamas, presumía de que su equipo se hizo el pasado fin de semana con el 10,20% de las medallas entregadas en el campeonato. El otro club de la comarca que logró un oro fue el Náutico O Muíño de Ribadumia, por mediación de Manuel Fontán, mientras la grovense del Poio. Valeria Oliveira, también se proclamaba campeona de España.

Compartir el artículo

stats