“O Gran Camiño” calienta motores. Dentro de un mes arrancará en las murallas de Lugo la segunda edición de la carrera que ha devuelto al ciclismo profesional a Galicia. Con la misión una vez más de compaginar el espectáculo deportivo con el paisajístico y convertirse en una campaña promocional de Galicia, los organizadores han diseñado un recorrido lleno de sorpresas, finales inéditos y terreno para dar espectáculo

La primera de las etapas, la del jueves 23 de febrero, recorrerá la provincia de Lugo, con arranque sobre la propia muralla romana de la capital y final en Sarria, punto emblemático de paso del Camino Francés. Serán 191 kilómetros con 3.429 metros de desnivel acumulado y una ruta por el sur de la provincia que afrontará tres altos de tercera categoría: el Alto da Fontenla, A Cruz do Incio y el Alto de Montán.

Perfil de la primera etapa. FDV

Al día siguiente, será el turno de la provincia de Pontevedra, donde los ciclistas saldrán de la ciudad histórica de Tui y llegarán, tras recorrer 189 kilómetros, hasta A Guarda, con un último tramo cara a cara con el Atlántico y final inédito en el ciclismo profesional en el Monte Santa Trega.

La ruta tendrá, así, inicio y final en las dos entradas del Camino Portugués a Galicia (por la costa y tradicional) y llevará el espectáculo a dos puertos de tercera categoría –San Esteban de Negros y Alto da Cruz de Portela-- y uno de segunda, Santa Trega, con su espectacular vista de la desembocadura del Miño y del Océano Atlántico.

Perfil de la segunda etapa. FDV

Ya el sábado 25, O Gran Camiño afrontará su etapa reina, que volverá a ser en la provincia de Ourense. Serán 170 kilómetros de pura montaña, con más de 3.800 metros de desnivel acumulado, que pasarán por las aldeas que quedaron cercadas por las llamas para mostrar al mundo la lacra de los incendios así como la solidaridad de O Gran Camiño y de los gallegos con una de las zonas más hermosas y con potencial ciclista, a la par que desconocidas, de Galicia.

Con un trazado especialmente duro, el espectáculo está garantizado con un puerto de tercera categoría, el Alto do Rodicio, uno de segunda, el Alto da Hermida, y tres de primera categoría encadenados: una doble subida al Alto de Santa Mariña, en O Barco, y el final en el Alto do Castelo, en A Veiga de Cascallá (Rubiá).

Perfil de la tercera etapa. FDV

Para concluir, O Gran Camiño 2023 lo hará en la provincia de A Coruña, con una crono individual entre el área empresarial de Novo Milladoiro, en Ames, y la compostelana Praza do Obradoiro. Los ciclistas escatimarán segundos al reloj en 18 kilómetros por los municipios de Ames, Teo –donde ascenderán el Alto de Montouto– y Santiago, donde abrazarán la gloria, al igual que los miles de peregrinos que llegan cada año.

La presencia del Jumbo, con Jonas Vingegaard, último ganador del Tour, al frente es la gran atracción de una carrera en la que también estarán equipos como el Astana Qazaqstan Team, el Cofidis o el Movistar.

Perfil de la última etapa. FDV

La carrera se estrena con un recorrido por el sur de la provincia de Luga y final en Sarria con especial interés a ese tramo final en el que la carretera apenas descansa y ofrece territorio para los aventureros y también para los llegadores.

La etapa que discurre por las carreteras pontevedresas está llena de pequeñas cuestas. Se sale de Tui, se circula por O Morrazo y se finaliza en A Guarda en la inédita ascensión al Monte Trega, corta pero muy intensa.

La etapa reina de O Gran Camiño y la que seguramente decida la carrera será la que discurra por la provincia de Ourense. Con un terreno criminal en la primera mitad y una segunda con tres ascensiones de primera categoría.

El colofón a la segunda edición de la prueba profesional gallega tendrá lugar en Santiago de Compostela donde se disputa una crono corta con un terreno que tampoco es para grandes especialistas sino para tipos que anden muy fuertes.