La decimoséptima etapa del Giro de Italia, entre Canazei y Sega di Ala, de 193 kilómetros, propone una jornada de alta montaña con una primera parte totalmente en bajada, una parte intermedia llana y un tramo final con dos puertos exigentes en los últimos kilómetros.

La etapa comienza en un terreno escarpado que desemboca en la pequeña cota de Sveseri (3a, 2,9 kms al 9,3), desde cuya cima se inicia un largo descenso de más de 30 kilómetros. A partir de ahí una larga zona llana de 48 kilómetros hasta el pie del Passo San Valentino (1a, 14,8 km al 7,6). Una subida exigente con descenso de tomar precauciones hasta un tramo llano que dejará al pelotón en el punto clave.

Restará la subida definitiva a Sega di Ala, con 11,5 kilómetros al 9,6 por ciento. Los primeros kilómetros por encima del 10 con picos del 15 y máximas pendientes del 18. La subida final será de unos 11 kilómetros. Los primeros 9,5 estarán prácticamente siempre por encima del 10 por ciento con picos prolongados en torno al 15 y máximos del 18. Un escenario propicio para la batalla entre los favoritos.