05 de septiembre de 2013
05.09.2013

David Costas: "Luis Enrique no ve el DNI"

El defensa del Celta espera tener continuidad en el once tras debutar con 18 años - El chapeleiro se inició en el fútbol sala

05.09.2013 | 07:36
David Costas atento al balón ante la presencia del exdeportivista Riki, durante el partido Celta-Granada. // Ricardo Grobas

En una escuela de fútbol sala recibió las primeras lecciones para poder jugar con el aplomo, la frialdad y la confianza que mostró el sábado pasado en Balaídos, en su debut como titular en Primera División, durante el mano a mano de alto riesgo que mantuvo con un veterano goleador como el exdeportivista Riki. Ese desparpajo y convicción para sacar el balón jugado desde atrás fue una de las cualidades que más valoró Luis Enrique de David Costas Cordal (Chapela, 26 de marzo de 1995), por quien el técnico asturiano apostó ante el Granada, en detrimento del experimentado Gustavo Cabral. Cumplía así otro sueño este estudiante de bachillerato, una semana después del breve debut ante el Betis.

Mientras prepara los exámenes de recuperación de alguna asignatura que le quedó pendiente en junio, David Costas no ha tenido tiempo para pensar en las vertiginosas semanas que está viviendo. "Lo estoy asimilando poco a poco", apunta el enésimo canterano que debuta en el primer equipo céltico. El chapeleiro - "soy berete", apunta al referirse al apelatino de los que son de Chapela- sigue los pasos de su vecino Iago Bouzón: el defensa redondelano que en la campaña 1999-2000 debutó con 16 años en Primera División con la camiseta celeste. "Ahora espero tener continuidad en las convocatorias del primer equipo", admite una de las joyas de A Madroa.

A la cantera del Celta llegó David Costas "cuando tenía diez años. Comencé a jugar al fútbol sala en el pabellón de Chapela, en la categoría prebenjamín. En benjamines subí a entrenar en el campo del Chapela y en alevines me fui al Celta. Ya llevo ocho temporadas en el club, ya son muchos años y espero que sean muchos más", explica.

A pesar de ser admirador del madridista Sergio Ramos, el canterano del Celta tiene un perfil futbolístico similar al que se inculca en Can Barça. De hecho, siente predilección por el estilo del equipo azulgrana.

La contratación de Luis Enrique como técnico del Celta le ha abierto las puertas del primer equipo. "Estoy muy contento, muy feliz y muy agradecido al club y al míster por haber depositado tanta confianza en mí", repite, para volver a lo vivido ante el Granada: "Unos minutos antes de salir al campo estaba un poco nervioso pero hablé con el míster y me transmitió tranquilidad y confianza. Después fui capaz de jugar de forma relajada".

Compañeros del equipo juvenil que fue finalista de la Copa de Campeones como Rubén Blanco y Santi Mina debutaron antes que él, aunque ahora mismo David parece contar con más opciones de seguir en el once titular. "Posibilidades de jugar tiene cualquiera. Al míster no se le caen los anillos por poner en el equipo titular a uno de 18, de 19 o de 25 años. No ve el DNI ni ninguna otra cosa, lo que valora es el trabajo", advierte.

Mientras cita los estudios universitarios que le gustaría cursar -"algo relacionado con el deporte, como INEF o Fisioterapia", apunta-, David Costas desvela que es el único miembro de su familia que ha saboreado el fútbol de élite. Por el momento solo le interesa como deporte. "No pienso ni me planteo lo que gana un futbolista. Yo pienso en poder llegar a ser futbolista, no en lo que cobra. Lo que quiero es dedicarme a esto, que es lo que me gusta".

En el barrio, solo los más futboleros conocen sus éxitos deportivos. "Muchos vecinos no creo que sepan que estoy jugando en el Celta", con el que le restan cinco años de contrato. "Poder jugar algún día en la selección es mi sueño, pero todavía tengo que ganarme la titularidad en el Celta", proclama.

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