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Óbito

Godard murió con eutanasia

El cineasta francosuizo, que no padecía ninguna enfermedad grave, falleció con suicidio asistido | En los últimos años, ya se había referido a la posibilidad de quitarse la vida

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La vida de Jean-Luc Godard, en imágenes. Agencias

Estuvo en la vanguardia tanto en la vida como en la muerte. El cineasta francosuizo Jean-Luc Godard murió con suicidio asistido, según indicó el martes por la tarde el consejero de su familia. El director de Al final de la escapada y otros filmes memorables recurrió a esta práctica lega en Suiza. Su mujer Anne-Marie Miéville y su familia habían confirmado su deceso por la mañana asegurando que “falleció de manera apacible en su domicilio rodeado de sus seres queridos”, en la localidad helvética de Rolle, al lado del lago Léman. Unas horas más tarde, se supo que uno de los emblemas de la Nouvelle Vague decidió quitarse la vida de manera voluntaria, a los 91 años. 

No estaba enfermo, simplemente agotado”, explicó una fuente del entorno familiar de Godard al diario francés Libération. “Había tomado la decisión de acabar con su vida. Era su decisión y para él era importante que se supiera”, añadió. Según precisó su familia, el cineasta será incinerado y no recibirá un entierro de Estado como sí sucedió con otras estrellas de la Nouvelle Vague; por ejemplo, Jean-Paul Belmondo, fallecido el año pasado.

La eutanasia pasiva y el suicidio asistido son legales en Suiza, donde asociaciones se ocupan de estas prácticas. Unas 1.400 personas fallecieron el año pasado en el país helvético de esta manera. Curiosamente, el anuncio de que el gran estandarte de la modernidad cinematográfica en Francia murió con eutanasia se produjo en un momento de debate sobre esta cuestión en el país vecino. El presidente Emmanuel Macron anunció este martes la organización en octubre de una convención ciudadana sobre el “final de vida digno”.

Fascinado por el suicidio

Para todos aquellos que siguieron la trayectoria vital y cinematográfica de Godard, no resulta ninguna sorpresa que eligiera este final. El director de Alphaville o Pierrot el loco sentía fascinación por el suicidio, presente en varias de sus películas. En el pasado, ya había intentado quitarse la vida en más de una ocasión, según explican sus biógrafos. Por ejemplo, durante el rodaje de Una mujer es una mujer (1961) lo encontraron con las venas cortadas en su estudio, tras haberse discutido con la actriz, y entonces su pareja sentimental, Anna Karina.

Mientras envejecía y se acercaba a su fin, el maestro del montaje, y del arte de alterar la sucesión natural de las cosas, continuó hablando sobre el suicidio y la eutanasia. “A menudo a mi abogado y a mi doctor les pregunto: «Si un día os pido morfina o barbitúricos, ¿me los daréis?» Aún no he recibido ninguna respuesta afirmativa”, declaró en 2014 Godard, que estrenó su último filme en 2018 con El libro de imágenes. Cuatro años después, decidió que había llegado el momento de su secuencia final.

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