La alameda de Chapela ya luce renovada

Tras diez meses de obras la retirada del vallado permite disfrutar del recinto con un nuevo pavimento | Aún falta el ajardinamiento y la colocación de las zonas de sombra

La alameda de Chapela muestra su nueva imagen como una gran plaza con zona verde.

Antonio Pinacho

Antonio Pinacho

Antonio Pinacho

La Alameda Rosalía de Castro en Chapela muestra ya su nueva cara tras las obras de reforma integral que la mantuvo cerrada durante los últimos meses. La actuación, proyectada por el estudio de arquitectura Gándara y Pons, ha redefinido el espacio y su entorno para ganar zonas verdes y de esparcimiento como punto neurálgico de la convivencia vecinal en el casco urbano de la parroquia redondelana.

El parque ya está abierto a los viandantes tras la retirada del vallado tras casi diez meses de trabajos y en su interior se pueden contemplar varios elementos ornamentales con motivos navideños –este domingo se celebrará en este lugar el encendido de las luces de Navidad de la parroquia–, aunque las obras todavía no están rematadas en su totalidad. Falta el ajardinamiento de la zona central y tampoco está instalado uno de los elementos que más debían destacar en la reforma, que es la creación de “zonas de sombra” en la parte norte del recinto constituida por unas estructuras de acero negro que soportarán unas cubiertas textiles específicamente diseñadas para resistir las condiciones atmosféricas de exterior. Estas zonas de sombra textiles también contemplan un tratamiento para filtrar al máximo los rayos UVA y ofrecer la máxima protección a los viandantes.

La alameda de Chapela ya luce renovada

Las escaleras para acceder al aparcamiento situado junto a la alameda. / ANTONIO PINACHO

Pavimentos táctiles

Otro de los aspectos novedosos de la actuación es la utilización de pavimentos táctiles en los itinerarios peatonales, que tiene como objetivo orientar, dirigir y advertir a las personas ciegas y mejorar el tránsito peatonal en su conjunto. Este sistema, utilizado por primera vez en Redondela, contempla dos tipos de elementos: por un lado, unas franjas de orientación y ancho variable que contrastan con el suelo circundante y sirven como guía para los itinerarios peatonales y advertir de la cercanía de cambios de nivel; mientras que otros elementos, en forma de botones troncocónicos de cuatro milímetros de altura, advierten sobre la cercanía de puntos de peligro.

El proyecto también ha mejorado la comunicación con el aparcamiento de vehículos situado en el lateral inferior de la alameda con unas amplias escaleras entre el parque infantil y el restaurante Casa Cándido.

El área infantil se mantiene prácticamente sin modificaciones debido a que se encuentra en perfecto estado de conservación y servicio, puesto que fue renovada en 2015. En este recinto de juegos solo se ha modificación el vallado perimetral para favorecer el acceso desde la zona norte.

El presupuesto total de la obra es de 354.563 euros, financiado con fondos europeos Feder.