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No hay barreras en Patos

Catorce surfistas con diversidad funcional compiten por primera vez en la playa nigranesa de la mano de Quenlla, el único club gallego de surf adaptado

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Participantes en la Copa Nigrán de Surf Adapado, ayer en Patos. Ricardo Grobas

La capital gallega del surf adaptado es Patos. Se consolida como tal este fin de semana porque acoge por segundo año consecutivo las principales pruebas del país para surfistas con distintas capacidades físicas. Y porque allí ha surgido un movimiento que lucha por abrir los circuitos oficiales de competición a la diversidad funcional. Catorce personas con trastornos psíquicos y sensoriales disputaron ayer la Copa Nigrán y demostraron que “en el mar no hay barreras”.

Así lo asegura Luis Pena, presidente del Quenlla Surf Clube, el único de Galicia que incluye personas con discapacidad, tanto motriz como intelectual, entre sus deportista federados. “Nuestro objetivo siempre ha sido acercar nuestra pasión, el surf, a todos los colectivos y dar una mayor visibilidad a una actividad física y deportiva que es inclusiva, que permite la práctica conjunta de personas con y sin discapacidad, ajustándose a las posibilidades de cada uno”, asegura.

Surf adaptado en los Paralímpicos

Por eso su club está “100% implicado” en dar visibilidad al deporte de las olas en su forma adaptada y por lograr que algún día alcance el estatus de cualquier otro. Apenas un año después de que el surf haya debutado en los Juegos Olímpicos de Tokio y a la espera de que el Comité Olímpico Internacional incluya el surf adaptado en los Paralímpicos de París 2024, el Quenlla Surf Clube quiere contribuir con su pequeño grano de arena, y por eso organiza –con el apoyo de las federaciones gallega y española y del Concello de Nigrán– el Campeonato de España de Surf Adaptado, que disputan hoy en el arenal nigranés 40 parasurfistas con discapacidades motrices, y la Copa Nigrán, que congregó ayer a catorce deportistas con diversidad funcional del área de Vigo, los dos del propio club y otros doce del centro Juan María de Nigrán y del centro San Francisco de Vigo.

Lo de menos fue la competición. “Disfrutar del contacto con el medio marino, salir de la rutina es algo muy especial para ellos”, recalca el monitor. “Por eso queremos conseguir que estas actividades no sean algo ocasional, sino algo periódico que forme parte de sus vidas”, subraya.

El club Quenlla cuenta también en sus filas con los dos únicos surfistas gallegos invidentes, los vigueses Pablo Cabezas y Santi de Lima. Luis Peña es su guía en el agua, presume de sus logros y espera que hoy jueguen un buen papel en el campeonato nacional.

Más que alumnos, todos ellos son una “fuente de aprendizaje” para los monitores de Quenlla. “Nos enseñan mucho. Nunca se quejan, si no hay olas les da igual, si el traje está húmedo o tiene un agujero... No les importa nada. Ves en su cara que están disfrutando de verdad”.

Los eventos se complementan con actividades paralelas como la charla que impartieron ayer el campeón del mundo invidente, Aitor Francesena “Gallo” y el subcampeón mundial Óscar Pérez en el pabellón de Panxón para dar a conocer su experiencia. El festival Rock in Patos cerrará el encuentro surfero esta noche con el concierto de la banda Mitic.

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