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Sabarís blinda su iglesia centenaria contra las humedades por 200.000 euros

La parroquia tramita un crédito para afrontar los gastos y solicita ayuda a los feligreses, que ya han aportado 12.000

La iglesia de Sabarís, rodeada de andamios para el cambio de cubierta. // Alba Villar

La obra estaba prevista antes de los actos del centenario, pero la pandemia trastocó las agendas una vez más y la iglesia de Santa Cristina de A Ramallosa todavía no ha soplado sus cien velas pese a haber cumplido el 19 de septiembre de 2020. La parroquia ha puesto en marcha ahora los trabajos de impermeabilización del templo y la joya arquitectónica de Sabarís luce rodeada de andamios desde hace unas semanas. Operarios de la empresa Construcciones FER-MAN de Porriño se ocupan del cambio de cubiertas y del aislamiento de las fachadas por un importe que ronda los 200.000 euros, según indica el párroco, Uxío Nerga Menduiña, que espera que todo esté listo para la Navidad.

Será entonces cuando la parroquia organice algún acto conmemorativo por los cien años de actividad del templo que donaron los próceres Julián Valverde y Victoria Cadaval y que diseñó el arquitecto vigués José Franco Montes. Por ahora el sacerdote se ocupa de buscar fórmulas para afrontar los gastos. La propia parroquia asume los costes y pide ayuda a los feligreses. Ha reunido 12.000 euros durante el verano, época del año en la que la iglesia registra mayor afluencia por la llegada de los veraneantes y turistas, y Uxío Nerga llama a los vecinos a colaborar. “No tenemos subvenciones ni ayudas de ninguna clase. Son tiempos muy difíciles pero los vecinos tiene ahora la oportunidad de participar en el arreglo, dentro de sus posibilidades, de algo que es un regalo que les dieron”, señala.

Uxío Nerga, junto a la cúpula trasera del templo.

El párroco espera que las obras estén terminadas para la Navidad

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Restauración del reloj

Es la primera vez en un siglo que la iglesia se somete a una operación de mantenimiento tan profunda. “Se hicieron obras pequeñas pero ninguna de tanto alcance”, indica el cura. De ahí que la sacristía registrase inundaciones por las filtraciones de agua en varias ocasiones y las humedades estén tan extendidas por las paredes y bóvedas del interio que “habrá que acometer una segunda fase para repararlas”, señala.

De momento, el proyecto se centra en sustituir el tejado y dotarlo de un sistema de impermeabilización, además de la limpieza a fondo de las fachadas y el sellado de las juntas. Se suma además a la intervención la reparación de la vieja máquina del reloj del templo, de 1922, que ha sido desmontada y enviada al taller en Ponteareas. “A ver si la pueden poner a funcionar y la recuperamos”, apunta el párroco.

Si vuelve a la vida, el reloj será repuesto en el emblemático torreón que preside la silueta urbana de Sabarís desde hace ya 101 años. Una torre neogótica que culmina una iglesia que “no tiene nada que envidiar a los edificios de Antonio Palacios”, destaca Uxío Nerga, y que puede considerarse de estilo ecléctico. En la etapa final del romanticismo, el arquitecto echó mano también del neorrománico en la nave principal, los transeptos y la cabecera de la iglesia. Como estilos secundarios, utilizó ornamentos neovisigóticos en los ventanales de la nave principal, el neobarroco en la sacristía, el neoflamenco del muro testero escalonado que delimita la cabecera y las trazas modernistas que aparecen incluso en la fachada principal.

La sacristía conserva el antiguo pórtico románico del siglo XII de la iglesia primigenia de la parroquia, que fue desmontada en 1917. Su piedra se utilizó en la construcción de la actual, que arrancó precisamente ese año.

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