Mañana se cumplen quince años de la gran crecida del río Groba. El barrio de Sabarís despertaba aquel domingo 22 de octubre de 2006 acorralado por el aluvión de agua que destrozaba casas y lo dejaba todo cubierto de lodo en apenas unos minutos. Pérdidas millonarias en todo un barrio, tanto a nivel doméstico como comercial, decenas de vecinos desplazados al hotel Bahía durante meses hasta que lograron reconstruir sus hogares, fotografías, recuerdos arrastrados por el barro... Una lección que, según el PP de Baiona, parece no haber calado. Los populares exigen al gobierno municipal la limpieza del cauce para evitar nuevas inundaciones.

Recuerdan que la retirada de la maleza de los lechos fluviales “debe realizarse a finales de verano al existir menor riesgo” y se muestran preocupados “por las graves consecuencias que esta falta de actuación puede tener ante la caída de las lluvias propias del otoño”.

La formación conservadora apunta a que el Concello “es responsable de la limpieza de los ríos en zonas urbanas y tiene la obligación de priorizar este tipo de tareas de carácter rutinario en la temporada apropiada porque de ellas depende la seguridad y la economía de muchos vecinos”.