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O Rosal inmortaliza su memoria viva

El Concello inicia un proyecto de recuperación de su patrimonio inmaterial convirtiendo a vecinos como Nemesio y Marcola en protagonistas de libros y documentales

Marcola y Nemesio flanquean a la alcaldesa de O Rosal, en la presentación del proyecto.

Marcola y Nemesio flanquean a la alcaldesa de O Rosal, en la presentación del proyecto. D.P.

Los nonagenarios Nemesio Castro y Marcola González son los primeros protagonistas del proyecto “Memoria Viva”, una iniciativa del Concello de O Rosal con la doble finalidad de huir de los homenajes póstumos y recuperar ese patrimonio inmaterial vivo que atesoran las personas más mayores del municipio. Un proyecto plurianual que recogerá a través de vídeos documentales y libros los recuerdos y vivencias de los vecinos y vecinas a los que les tocó vivir en otra época.

“Demos un paso importantísimo, porque no solo queremos recoger poco a poco ese patrimonio inmaterial que tenemos, sino que tenemos la oportunidad de hacerlo con sus protagonistas contándolo en primera persona. Esta memoria está viva y eses es un valor diferencial de este proyecto, ya que estamos acostumbrados a reconocimientos póstumos”, explicó la alcaldesa en la presentación del proyecto, que tuvo lugar el viernes en un emotivo acto en el Auditorio Municipal. En él se visualizaron los primeros vídeos del proyecto: los dedicados al molinero Nemesio Castro y a la tendera Marcola González.

Nemesio, de 91 años, es parte del legado de O Rosal y guarda un vínculo muy especial con el principal elemento patrimonial de la localidad, los molinos de O Folón y O Picón, porque, como él mismo dice “no sé si fui del molino para casa o de casa para los molinos, porque los molinos son mi casa”.

Y mención aparte merece Marcola, de 97 años, que estuvo detrás del mostrador de la tienda de Novás, el centro de operaciones de todo el barrio. Una mujer avanzada a su tiempo que siempre fue dos o tres pasos por delante de la realidad que le tocó vivir: aprendió a leer, se sacó el carné y, ya de mayor, aprendió a nadar.

Los dos fueron obsequiados con sendos ramos de flores y pudieron firmar los primeros ejemplares de los libros “Marcola. Unha resoluta en Novás” y “Nemesio. A voz da pedra e da auga”, en los que se cuentan sus historias.

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