El tripartito baionés aprobó en el último pleno la delegación del cobro del Impuesto del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana –el que se abona por los beneficios obtenidos de una venta, herencia o donación, más conocido como plusvalía– en la Diputación de Pontevedra. Los vecinos podrán abonarlo en las oficinas del ORAL, la más cercana en A Ramallosa, en lugar de hacerlo en las dependencias municipales como hasta ahora.

El grupo municipal del PP apuesta por “un servicio municipalizado” y critica la medida porque, según asegura su portavoz, Ángel Rodal, el Ayuntamiento deberá pagar, “como mínimo, 70.000 euros al año a la Diputación”. Una cantidad que podría emplearse para reforzar la plantilla municipal y continuar ofreciendo el servicio en el Concello “sin que los vecinos tengan que desplazarse a Nigrán para abonar esta tasa”.

Según Rodal, los 70.000 euros que el ORAL cobraría por el servicio provienen del 10% del total del gravamen de plusvalía que recauda Baiona, a los que se sumará un 3,5% del propio impuesto. “Lo que busca el tripartito es recaudar lo máximo para garantizar sus sueldos en lugar de buscar fórmulas para crear empleo y velar por el bienestar común en una situación de crisis como la actual”.