De matador a director de orquesta

Pese a sumar un solo tanto en 14 partidos, Aspas es el jugador de las cinco grandes ligas que más oportunidades de gol genera para su equipo (45)

Aspas, en Abanca Balaídos, durante el encuentro en el Celta-Sevilla.

Aspas, en Abanca Balaídos, durante el encuentro en el Celta-Sevilla. / Ricardo Grobas

A Iago Aspas se le resiste esta temporada el gol. Con 36 años cumplidos, al astro celeste le está costando más de la cuenta ver puerta. Solo contabiliza un gol tras 14 jornadas, una cifra inusitadamente baja que el talento morracense ha compensado exprimiendo al límite su vena creativa.

El dato de Opta, la empresa que elabora las estadísticas del campeonato español, es contundente: Iago Aspas es junto al bético Isco Alarcón el futbolista de las cinco grandes ligas que más ocasiones de gol genera para su equipo (45). En esta nueva faceta de generador de oportunidades tiene que ver la nueva posición, algo más retrasada, que el de Moaña ocupa con Rafa Benítez. Si antes su misión más frecuente era finalizar las jugadas, de un tiempo a estar parte Aspas se ha convertido en el tipo del que brotan los balones de ataque en el último tercio de la cancha, función que a menudo comparte con Óscar Mingueza, según Opta, el defensa que más ocasiones de gol de LaLiga (21) tras adelantar su posición al medio campo.

Aspas ya no espera tanto el balón cerca del área rival para combinar o armar el disparo; no corre como acostumbraba al espacio para ganar la espalda a la defensa y plantarse ante el portero, sino que recibe más abajo la pelota y lanza el ataque. Benítez lo describe como un proceso natural derivado de la pérdida de velocidad que el artillero ha experimentado. con la edad. Sus piernas no están tan frescas como hace unos años, pero su cabeza no ha perdido reflejos y su intuición para dar sentido al juego y hacer daño a las defensas rivales se mantiene intacta.

A la espera del medio centro que mitigue la falta de músculo en medio campo, el cuatro veces ganador del Trofeo Zarra ha heredado en cierta medida la función de enlace que en otro tiempo ejercieron Brais Méndez o Denis, centrocampistas de perfil netamente creativo con más capacidad para generar oportunidades que para marcar goles. Esta nueva faceta se ha traducido en un significativo incremento en número de asistencias que está aportando al equipo. Aspas es, de hecho, el máximo asistente del Celta, con 4 pases de gol, doblando al segundo en este apartado, que es Luca de la Torre, con 2.

Otro importante rol que Iago Aspas ha asumido esta temporada con Rafa Benítez es el de lanzador a balón parado. Su papel en esta faceta ya no se limita a la ejecución de las faltas directas o los penaltis. Todas las acciones de pelota detenida parten de sus botas, ya sea lanzamientos desde la esquina, faltas laterales o libres indirectos. Este papel lo ejercía la pasada temporada Fran Beltrán y, antes que él, Denis Suárez. El entrenador celeste quiere que este tipo de acciones partan del jugador con mejor pie de la plantilla. Dos de sus cuatro asistencias, las del gol de Unai al Almería y el de Staferlt al Sevilla, han llegado a balón parado.

Dos penaltis fallados

El cuatro veces ganador del Trofeo Zarra ha sido desde el último ascenso a Primera División el encargado de lanzar los penaltis en el Celta. La gran fiabilidad que Aspas presentaba desde los 11 metros se ha visto abruptamente frenada esta temporada, hasta el punto de que Aspas ha fallado las dos penas máximas que ha lanzado el Celta. Estrelló contra la base del poste el penalti que le lanzó a David Soria en la visita del Getafe a Balaídos, y vio cómo Unai Simón detenía el que hubiera supuesto el 3-4 provisional para el conjunto celeste en San Mamés.

Rafa Benítez no ha decidido, pese a ello, si otro de sus futbolistas relevará en el futuro a Aspas como lanzador de los penaltis en el Celta. El técnico mantuvo el suspense cuando se le preguntó al respecto en la víspera del viaje a Valencia. “Siempre practicamos los penaltis con varios jugadores por si acaso”, se limitó a señalar sin despejar dudas.