Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Celta añora a Iago Aspas

El conjunto vigués echa de menos esta temporada la capacidad de su estrella para marcar la diferencia y mejorar a sus compañeros - Los goles del delantero moañés son menos influyentes en los resultados

Iago Aspas disputa el balón con Mujica en el partido del Martínez Valero. | // MANUEL LORENZO

El Celta añora a Iago Aspas. El conjunto celeste se ha acostumbrado a depender de sus diabluras y echa de menos la influencia en el juego de su estrella, alejada en este inicio de curso de su mejor versión. No se añoran tanto sus goles (no siempre ha sido el moañés un delantero madrugador) como su talento natural para inclinar el campo hacia la portería rival y su capacidad para activar y hacer mejores a sus compañeros. Con Iago a medio gas, a este Celta le cuesta demasiado generar peligro.

El gol no fue la única referencia de Aspas el pasado curso. El artillero concluyó la temporada con 14 dianas (la segunda cifra más baja de su carrera) pero complementó su registro con 13 asistencias, el más alto de su carrera, que supusieron una bendición para sus compañeros de ofensiva. Y más que convertir, al Celta le está costando generar situaciones de gol. El grupo de Coudet se ha vuelto predecible. Los rivales han aprendido a contrarrestar su juego y precisa de inventiva y golpes de genio que sorprendan al contrario y ganen partidos. Y al moañés le está costando más esta temporada frotar la lámpara.

La desdibujada versión de Aspas no preocupa, sin embargo, a Coudet. El gol es un bien caprichoso y el técnico está convencido de que el astro céltico no tardará en encontrar una buena racha que dispare sus números. “Todos los años sucede en los inicios de temporada hasta que agarra buen ritmo de fútbol, pero para nosotros es un jugador importantísimo, determinante. Seguro que lo vamos a ir viendo mejor”, apuntó el preparador argentino la víspera de la visita del Celta a Elche.

Pero los goles no llegan. Al menos en las cifras que se esperaban. Hasta los penaltis, una faceta en la que Aspas se había mostrado poco menos que infalible, se le resisten. Aspas ha fallado uno dos de los que han lanzado este curso después de anotar de forma consecutiva los nueve anteriores. Hasta que el nazarí Luis Maximiano le atajó el último, el morracense no fallaba un penalti desde el 17 de junio de 2020. Se lo paró Jordi Masip, del Valladolid.

Tampoco en asistencias está brillando el moañés, aunque su vertiente de pasador no la había explotado Aspas en toda su dimensión hasta la pasada campaña, cuando se convirtió en el tercer jugador del Celta en dos décadas en alcanzar los dobles dígitos (más de diez goles y asistencias) tras Nolito y Alexander Mostovoi. Sus cifras de temporadas anteriores no resistían la comparación: 6 en la temporada 2012-13; 5 en la 2015-16; 4 en la 2016-17; 5 en la 17-18; 6 en la 18-19; y 3 en la 19-20. Con una única asistencia en su casillero este curso, los 13 pases de gol que el ejercicio precedente regaló a sus compañeros parecen un objetivo lejano. Sin embargo, cabe recordar que la primera asistencia no la dio Iago la pasada campaña hasta la novena jornada de Liga, en el Martínez Valero, en el último partido que dirigió Óscar García Junyent. Las trece asistencias las firmó el morracense después de que Coudet se hiciera cargo del banquillo.

Tampoco los goles de Aspas están teniendo la trascendencia en el resultado de campañas anteriores. Los dos tantos notados por el moañés (de penalti al Atlético de Madrid y en jugada al Levante) han reportado al Celta bastante menos puntos que de costumbre. La situación es del todo insual, pues el artillero moañés ha sido en el último lustro el futbolista del campeonato español que mayor porcentaje de puntos aportaba a su equipo con sus goles: nada menos que el 30 por ciento.

El portero del Celta Matías Dituro.

Dituro, líder de paradas de LaLiga

El Celta de Eduardo, el Chacho, Coudet no carbura tras ocho jornadas de Liga. El equipo celeste sufre un mundo para generar ocasiones de gol y paga demasiado caros sus errores defensivos. Casi nada funciona en este arranque liguero como se esperaba. Solo la portería ha superado con creces las mejores expectativas gracias al excepcional rendimiento de Matías Dituro. Existían dudas sobre si un portero con escaso conocimiento de LaLiga y una trayectoria un tanto extravagante en el fútbol sudamericano iba a cuajar en el Celta. Su anterior paso por el club para engrosar las filas del filial no había dejado huella y su rendimiento, tras más de un lustro de identidad canterana en la portería, ofrecía dudas. La propensión a lesionarse de Rubén Blanco y la retirada de Sergio, pero también la necesidad de reforzar la posición con savia nueva que elevase la competencia llevaron al club a aceptar la recomendación de Coudet de fichar el pasado verano a un portero con experiencia. Y el Chacho le había echado hace tiempo el ojo a su compatriota Matías Dituro, un guardameta experimentado que había brillado con luz propia en las últimas tres temporadas con la Universidad Católica en el campeonato chileno. No lo dudó y acertó de pleno. Dituro no solo ha respondido sobradamente al desafío de destacar en una competición de la máxima exigencia, sino que se ha convertido en el futbolista del Celta más valioso en este arranque de curso. El argentino no solo se ha mostrado con un excepcional atajador de penaltis deteniendo cuatro de las tres penas máximas que le han lanzado (un 75 por ciento de acierto), sino que presume de ser el actual líder en paradas del campeonato español. Veintisiete lanzamientos a puerta ha detenido el cancebero celeste, que comparte el liderato en este apartado con el portero portugués del Granada Luis Maximiano. Le siguen el escalafón Diego López, del Espanyol, con 26 paradas; Kiko Casilla, del Elche (25); y Thiabaut Courtois, del Real Madrid (24). Dituro ha salvado puntos para el Celta y es en buena medida responsable de que el equipo celeste esté fuera de los puestos de descenso. El argentino ha evitado que volase un punto en Pamplona deteniendo un penalti a Rubén García, impidió al Levante recuperarse deteniendo otra pena máxima a Roger Martí y propició el gol de Denis al Granada en el descuento evitando otro en la jugada previa con una doble parada imponente.

Compartir el artículo

stats