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El baile de los colaboradores

Doce asistentes han pasado por el cuerpo técnico del Celta con cuatro entrenadores en poco más de una temporada

Foto de familia del cuerpo técnico de Antonio Mohamed. // M. Brea

Foto de familia del cuerpo técnico de Antonio Mohamed. // M. Brea

Cuatro diferentes entrenadores han pasado por el banquillo del Celta en poco más de una temporada. Este inusual desfile de técnicos ha propiciado un verdadero baile de asistentes, ya que cada uno de los entrenadores contratados por el club se ha traído a un buen número de hombres de confianza. La excepción la constituye apenas Nando Villa, el entrenador de porteros de la casa, que ha ido pasado de uno a otro cuerpo técnico en cuestión de pocos meses.

La palma en número de colaboradores se la llevó el argentino Antonio Mohamed, que trasladó a la ciudad el amplio elenco de colaboradores con los que había contado en los últimos años en México. El cuerpo técnico de el Turco estaba integrado por dos preparadores físicos, Claudio Kenny y Carlos Massa; dos asistentes, Gustavo Lema y Juan Tartaglia; y Julio Hezze, un coordinador de trabajo que hacía también las veces de enlace de Mohamed con los medios informativos.

El despido del preparador argentino en la decimotercera jornada de Liga y la posterior contratación del portugués Miguel Cardoso supuso la llegada de otro buen número de nuevos colaboradores. Jorge Maciel desempeñó la función de segundo de abordo; Antonio Calado se hizo cargo de la preparación física del grupo; y Nuno Baptista y Francisco Costa ejercieron las labores de asistente y analista, respectivamente, con el preparador luso.

Cardoso no concluyó sin embargo la temporada. Catorce jornadas después de ponerse al frente del banquillo de Balaídos, el entrenador de Trofa también fue destituido y el club encomendó a Fran Escribá la tarea de salvar al equipo del descenso. Con el preparador valenciano llegaron a Vigo varios de sus colaboradores de confianza: David Generelo, que ejerció como segundo de abordo, Miguel Villagrasa, encargado de la preparación física y David Martínez, que actuó como asistente.

Por iniciativa de la directiva celeste, al cuerpo técnico de Fran Escribá se incorporaron Borja Oubiña y Mario Bermejo, que compaginaron sus funciones en la secretaría técnica del club con el trabajo en los entrenamientos.

Desde la pasada pretemporada al cuerpo técnico de Escribá se sumó además Carlos Hugo García Bayón, que hasta esa fecha había ejercido como responsable de las categorías inferiores del club y que se unió el cuerpo técnico del primer equipo para colaborar en labores de campo, gestión y análisis, a la vez que servía de enlace con la cantera.

Fernando Villa, el entrenador de porteros, Oubiña, Bermejo y Carlos García Bayón mantendrán sus actuales responsabilidades como asistentes con Óscar García Junyent, que llega al club con un cuerpo técnico algo más reducido que sus predecesores. Su hermano Roger García ejercerá como segundo técnico y Rubén Martínez será el encargado de analizar a los rivales celestes. Queda por llegar aún el preparador físico de confianza del entrenador de Sabadell, Kike Sanza, que previamente debe desvincularse de su actual club, el Pumas mexicano, donde hasta ahora ejercía la función de preparador físico del entrenador español Miguel González, Míchel.

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