DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Celta más canterano, a la carga contra el lujoso líder

El Sevilla ha invertido 151 millones en trece fichajes ► El cuadro celeste no gana fuera de casa desde el 8 de diciembre de 2018

Los jugadores del Celta se calzan para realizar unos ejercicios en A Madroa. // Alba Villar

Los jugadores del Celta se calzan para realizar unos ejercicios en A Madroa. // Alba Villar

El Celta, en ese delicado vaivén emocional de las primeras jornadas, acude esta noche al Sánchez Pizjuán en busca de un optimismo que le acompañe durante el parón liguero. La escuadra celeste no volverá a jugar hasta el 15 de septiembre, cuando reciba al Granada en Balaídos. Decepcionantes ante el Real Madrid e ilusionantes ante el Valencia -los resultados han reflejado con precisión el juego-, Escribá y sus discípulos apuestan por el notable en la nota del primer parcial. El examen es de categoría. En un estadio donde se han encajado ocho derrotas en las últimas diez visitas, les aguarda el primer líder de la temporada, un Sevilla de Lopetegui invicto e imbatido, con Nolito como dolorosa amenaza.

A Nolito muchos lo imaginaban de celeste en este encuentro. La directiva apostó por una táctica conservadora. Esperaban que el verano ablandase las exigencias del Sevilla. Pero Nolito, en un gran ejercicio de profesionalidad, se ha reivindicado. Ha modificado la opinión de Lopetegui a base de goles y virtuosismo. Anotó un gol ante el Espanyol (0-2). Fue también titular e importante ante el Granada (0-1). El fútbol, en sus paradojas: Nolito, secundario durante sus dos campañas en Sevilla, se ha afianzado en un proyecto que ha incorporado trece refuerzos y del que a él lo habían excluido en teoría. Aunque en la cúpula de Príncipe mantiene la puerta abierta, el fichaje de Nolito se antoja casi imposible.

La buena forma de ciertos veteranos dificulta los descartes de Lopetegui, que ha aplazado a hoy la confección de la convocatoria. El guipuzcoano tiene a todos sus jugadores aptos. Reguilón se ha recuperado del fuerte golpe en la cabeza que encajó ante el Granada. Monchi, además de al lateral madridista, ha fichado a Koundé, Rony Lopes, Munas Dabbur, Diego Carlos, Lucas Ocampos, Joan Jordán, Luuk de Jong, Óliver Torres, Maximilian Wöber, Fernando, Yan Brice y Nemanja Gudelj. En total, 151 millones de euros de inversión (a cambio, ha efectuado ventas por 100 millones, con Ben Yedder y Sarabia como principales pérdidas). El Sevilla apuesta por una plaza en la Liga de Campeones, sin refrenar su candidatura al título en Copa del Rey y Liga Europa.

Monchi ha confiado su criatura a Lopetegui. Cree en la calidad del técnico y en su anhelo de revancha tras su abrupto despido de la selección española antes del Mundial a cambio de una breve y frustrante etapa en el Real Madrid. Lo cierto es que el currículo del exportero en los banquillos es breve. Dirigió a Rayo y Castilla antes de integrarse en las categorías inferiores de la Federación Española. No triunfó con el Oporto. Puede extrañar que clubes tan prestigiosos apuesten por él. Monchi es de los que entienden que su talento acabará por eclosionar. De momento Lopetegui se lo ha premiado con el liderato provisional, obtenido de manera opuesta a lo que se pronosticaba de él: con más consistencia defensiva que brillo ofensivo.

La victoria sobre el Valencia le permite al Celta encarar este choque sin agobios, en un arranque liguero que ya se presumía áspero a tenor del nivel de los rivales. Y lo hace desde su propia personalidad. Contra el olfato de Monchi y sus millones, una legión de canteranos, de amateurs a estrellas cotizadas. Son doce en la convocatoria de Escribá (Sergio, Rubén, Villar, Mallo, Kevin, Costas, Brais, Denis, Aspas, Mina, Pape, Losada), que serán once en la lista definitiva tras el descarte de un portero. Al grupo se añaden dos jugadores, Olaza y Bermejo, con paso por el filial.

Este grupo se enfrenta a una misión que aunque nueva en la campaña, puede obsesionar si se prolonga la vista hacia la anterior. El Celta no gana fuera de casa desde el 8 de diciembre de 2018 en Villarreal. No lo ha conseguido desde que Escribá dirige el equipo. Balaídos bastó a duras penas para lograr la permanencia. Pero no se le puede volver a confiar en exclusiva esa tarea y no alcanzará desde luego si el equipo desea aspirar a metas mayores.

Escribá anticipa que intentará remediar esa mala racha con una propuesta equilibrada, de repliegue en bloque cuando el Sevilla apriete, pero también agresiva en el despliegue ofensivo. El técnico, que ha vuelto a descartar a Beauvue y Pione Sisto, y a Jorge Sáenz a cambio de Costas, admite que la gran actuación ante el Valencia aconseja dar continuidad al equipo, aunque se reserva un margen mínimo para cambiar. Mantendrá igual "todo o casi todo". En el casi se incluye que Mina y Mallo ya pueden competir en igualdad física con el Toro y Kevin. Pero se antoja raro que el entrenador vaya a desalojar a dos de los destacados del último encuentro, cuando después tendrá dos semanas de trabajo para reconfigurar todo su entramado si lo desea.

Compartir el artículo

stats