El impagable gesto solidario de una optometrista de Meaño al abrir una clínica en Senegal

Myriam Portela acudió a la inauguración de la nueva clínica de oftalmología y odontología, abierta por Dentistas sobre ruedas

Myriam Portela durante una consulta a un paciente.   | // FDV

Myriam Portela durante una consulta a un paciente. | // FDV / tino Hermida

Tino Hermida

Las emociones tocan siempre el corazón, más aún en fechas prenavideñas. La historia de Myriam Portela y de la ONG Dentistas Sobre Ruedas (DRS) se desarrolla en el sur de Senegal. Una necesidad vital la de esta óptico optometrista de profesión que, a poco que pueda, cambia España por “conectar con la tierra y las emociones humanas” que le ofrece África de la que a cada paso, reconoce “siento morriña”.Myriam Portela Varela se embarcaba por primera vez en la aventura africana en 2015. Lo hacía de manos entonces de la ONG “Musceee Iganga” y su proyecto “Destino Uganda”.

Desde entonces, lo suyo ha sido volver y volver “porque África me cambió la vida -reconocía ayer desde Senegal-, estar aquí me devuelve a la esencia de la tierra, a los principios del compartir, de la solidaridad, escapando el individualismo europeo, y eso me hace feliz”. “Como gallega que soy -agregaba- siento más morriña de África cuando me toca regresar, que de Galicia cuando me vengo para África”.

Foto de familia de los integrantes del programa médico africano.   | // FDV

Foto de familia de los integrantes del programa médico africano. | // FDV / tino Hermida

Ayer jueves era un día especial allí en la comunidad, por cuanto se inauguraba la clínica Missirah-Senegal, proyecto alumbrado por Dentistas Sobre Ruedas, centrado en la educación, sensibilización, cuidado y prevención bucodental y oftalmológica. A mediodía daban cita las autoridades regionales y hasta nacionales, en representación del presidente senegalés Macky Sall, de la Universidad de Dakar, del Ministerio de Salud y el Coordinador Nacional del programa de salud ocular.

Esta clínica, fruto de la labor humanitaria, se convertirá en un referente para Senegal. Se completaba así la segunda fase de un proyecto que veía la luz en 2018 con la apertura de la academia Dental-Casa de Salud DSR, una edificación en L construida sobre los terrenos de un antiguo vertedero donados a la ONG por parte las autoridades locales. Comenzó siendo el modelo de la región para atender a pacientes que llegaban refiriendo dolor bucal y con pocas opciones de rescatar sus piezas.

Edificios complementarios

Y ayer, cristalizaba la segunda fase, con la construcción de otra edificación en L inversa centrada esta en la oftalmología. La clínica cuenta así con sala de óptica-optometría, otra con tecnología de odontología e implantología digital, sala de educadores, y hasta un pequeño quirófano para atender las dolencias más habituales. Más allá de la atención de paliar las dolencias, la ONG centra también su actividad en la educación, sensibilización, cuidado y prevención bucodental y oftalmológica.

Myriam Portela, con su madre, descansa frente al centro médico local.   | // FDV

Myriam Portela, con su madre, descansa frente al centro médico local. | // FDV / tino Hermida

La meañesa Myriam Portela, óptico optometrista de profesión, vive afincada desde hace unos años en Mallorca, donde tiene su clínica. Tras su primera experiencia en Uganda -a donde acudió con una iniciativa musical como clarinetista de la Banda Unión Musical de Meaño-, su regreso a África mudó en necesidad. “Mi llegada a Senegal -explica- llegó de manos de la Ruta de la Luz, fundación humanitaria que trabaja en el ámbito de la salud visual con personas en riesgo de exclusión social, y su línea de colaboración con Dentistas sobre ruedas en este país africano, que decidió añadir el campo de la oftalmología para atender a población senegalesa”. “De su mano -agrega- bajé hace unos años a Senegal, y desde entonces es una constante vital para mí”.

La madre de Myriam, otra colaboradora impagable

La huella meañesa en Senegal va más allá. Y es que Myriam Portela alentó a su propia madre Mari Varela, que quiso probar África, donde permanece estos días aportando su grano de arena a la causa: “Missirah -explica Myriam Portela-, necesita muchas manos, también en logística, y mi madre está haciendo trabajos de limpieza, de preparación de desayunos…Toda ayuda es poca aquí, cualquier persona puede sumar, mi madre se ha animado y le está reconfortando el ser tan útil para la gente que de verdad lo necesita.

Amén de la meañesa, también está la huella arousana en Missirah. Y es que en esta remesa de 45 voluntarios, figuran también Xulio Pouso y Hilda, dos oftalmólogos cambadeses que se sumaron a la iniciativa, además de una tercera voluntaria de Poio. A la vez, el turno cuenta con gente de Cantabria, Asturias, Baleares, Andalucía, País Vasco, y de la República Dominicana o del propio Senegal, que cubren desde la parte técnica y de mantenimiento de las instalaciones: odontólogos, implantólogos, ópticos, optometristas, higienistas, médicos y demás personal sanitario, quienes altruistamente prestan servicios, experiencia y tiempo. “En esta fase -explica la meañesa-, para poner todo el centro a punto bajamos 45 personas.