Los niños demuestran su sensibilidad medioambiental

Los alumnos de As Bizocas, protagonistas en el Día del Voluntariado de Abanca

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Naciones Unidas celebra cada 5 de diciembre el Día Internacional de los Voluntarios, para “reconocer y promover la incansable labor que realizan en todo el mundo”.

Afundación, la Obra Social de Abanca, despliega cada año un proyecto de voluntariado social, ambiental y educativo que en lo que va de ejercicio se ha traducido en 18.000 horas de solidaridad participadas por más de 1.600 personas, tanto socios de los Espazos + 60 Afundación, estudiantes de los centros de Formación Profesional de Afundación A Coruña y Colegio Hogar Afundación, de la Universidad Intercontinental de la Empresa y de centros educativos de toda Galicia.

Los niños del CEIP As Bizocas eliminando basura, ayer. |   //  AFUNDACIÓN

Los niños del CEIP As Bizocas eliminando basura, ayer. / FdV

Además de implicar a 30 entidades y asociaciones, sobre todo cofradías y agrupaciones de mariscadores que integran el programa “Actúa”.

En base a todo ello, Afundación quiso celebrar ayer el Día del Voluntariado convocando una nueva cita con su programa Plancton, centrado en la concienciación sobre el cuidado del medio ambiente y la promoción de hábitos sostenibles.

Todo tipo de desperdicios | FDV

Los alumnos recogieron todo tipo de desperdicios. / FdV

Una iniciativa, cabe recordar, que ha permitido retirar este año de los arenales y de los fondos marinos de Galicia nada menos que 23 toneladas de residuos.

Fue así como ayer se desarrolló una jornada medioambiental participada por “uno de los colectivos comprometidos con este proyecto”, el de los escolares.

Esta vez fueron los alumnos del CEIP As Bizocas (O Grove) los protagonistas, encargándose de retirar todo tipo de residuos en las playas de Area da Cruz y Raeiros.

Media tonelada

Y fue una jornada solidaria de lo más intenso, que además demuestra lo mucho que aún queda por hacer, ya que los niños recogieron en un breve espacio de tiempo media tonelada de porquería, desde los habituales restos procedentes de la pesca, el marisqueo y la acuicultura, hasta objetos de todo tipo que acaban en el mar debido a una deficiente manipulación de los mismos por parte del ser humano.

En definitiva, que los niños del colegio de As Bizocas y Afundación volvieron a dar ejemplo de concienciación medioambiental y dejaron patente el importante papel que están llamados a jugar los voluntarios.

Algunos de los restos retirados por los voluntarios. |   //  AFUNDACIÓN

El trabajo de los alumnos en Raeiros. / FdV

La Obra Social de Abanca aprovechó también para dar a conocer programas como “El valor de la experiencia”, cuyo objetivo es “ofrecer nuevas oportunidades de participación para aprovechar el talento y la experiencia personal y profesional de las personas mayores al servicio de la sociedad en diferentes ámbitos”.

Es por ello que los socios de los Espazos+60 de Afundación “pueden participar en actividades de voluntariado intergeneracional, cultural y educativo, voluntariado social y comunitario y voluntariado medioambiental”.

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Afundación explica que los escolares de As Bizocas recogieron ayer tanto nasas como “trozos de cabos, redes y sedales enmarañados, además de pequeños trozos de espumas sintéticas, cajas de pescado y tarugos plásticos empleados para el cultivo de los mejillones en las bateas”.

También “botes, botellas, tapones, colillas, bastoncillos de limpiar los oídos, envoltorios, plásticos de diferentes tamaños, pinzas, mecheros, palés de madera, vasos de yogur y hasta una radiosonda”.