Las campanas tocan a fiesta en Catoira

Se conmemoraba el primer aniversario de la declaración del toque manual como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad

Los campaneiros de Catoira celebran el aniversario.   | // FDV

Los campaneiros de Catoira celebran el aniversario. | // FDV / A.Touriño

Antonio Touriño

Antonio Touriño

Tres iglesias de Catoira se sumaron a la fiesta del primer aniversario de la declaración del toque manual de campanas como patrimonio inmaterial de la humanidad.

Un auténtico redoble de alegría que se pudo escuchar en toda la localidad donde repicaron en tres torres distintas: la de la iglesia de Oeste, en la capilla de As Torres y el templo de San Xosé Obreiro, en la estación.

Más o menos fue a mediodía cuando comenzaron a sonar con fuerza en las torres para recordar que ya ha transcurrido un año desde que se consiguió la máxima protección a este riquísimo modo de expresión cultural y popular, no en vano las campanas se han usado siempre para anunciar un riesgo, comunicar un fallecimiento, conmemorar una festividad...

Y por eso hay tantos toques distintos, en los que se nota que las campanas lloran, ríen, advierten o explican incluso si hablan de un hombre, de una mujer o un niño; si hay un fuego o una inundación; sin olvidar otros ritmos por el paso de una procesión, el comienzo de una fiesta, pòr citar solo algunos ejemplos.

Ayer mismo, Fernando Rial de O Galeón Vikingo y José Manuel Castro se aplicaron con la cuerda para demostrar la alegría por el aniversario de un acontecimiento que va a hacer perdurar esta espectacular tradición.

Y todo gracias al esfuerzo de colectivos como la Asociación para la Defensa del Patrimonio Cultural Galego (Apatrigal) o la Asociación de Campaneiros de Galicia, como recuerda Cristina Conde Escaloni, una de sus integrantes.