El turismo “post-COVID” convierte a Sanxenxo y O Grove en los concellos donde más bajó el paro

El Boletín Anual del Mercado de Trabajo del SEPE hace hincapié en la repercusión del sector servicios sobre la recuperación laboral en O Salnés | Vilagarcía fue el municipio con mayor subida porcentual de contratos

Turistas en un barco de pasaje de O Grove.

Turistas en un barco de pasaje de O Grove. / Noé Parga

En la provincia de Pontevedra había el año pasado 55.165 desempleados inscritos en las oficinas del INEM, un 8,2 por ciento menos que el año anterior. En poblaciones como O Grove o Sanxenxo, sin embargo, cerraron el pasado ejercicio con un descenso en el número de parados de más del 30 por ciento. Así se desprende del Boletín Anual del Mercado de Trabajo correspondiente al ejercicio de 2022, que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) hizo público estos días.

En 2021, la pandemia de COVID todavía causaba estragos en el sector servicios. Superado el confinamiento estricto, la Xunta de Galicia o el Gobierno central apostaron por otras medidas para contener los contagios, como el uso de mascarilla en los espacios interiores, los cierres perimetrales de Ayuntamientos enteros o las restricciones de horarios y de personas no convivientes en la hostelería. La práctica totalidad de esas restricciones habían desaparecido en 2022, de ahí que los negocios vinculados al turismo experimentaron un crecimiento enorme.

Las ganas de viajar de gran parte de la población, reprimidas durante los dos años anteriores, y el interés de los turistas por los destinos nacionales hizo que las cifras de visitantes que escogieron O Salnés en 2022 se disparasen. Y esto se notó en el mercado laboral, tal y como constata el Boletín Anual del SEPE. Así, mientras que en el conjunto de la provincia de Pontevedra el paro bajó en 2022 un 8,2 por ciento con respecto a 2021, la recuperación de las cifras de empleo fue mucho mayor en localidades como las de O Grove o Sanxenxo.

Así, O Grove tuvo el año pasado una media mensual de poco más de medio millar de vecinos desempleados, un 35 por ciento menos que en 2021. Sanxenxo saldó el ejercicio con una media de 700 parados, lo que supuso un 31 por ciento menos que en 2021. El descenso porcentual del paro fue también significativo en Ribadumia (un 20 por ciento menos que al año anterior) gracias en parte a los negocios nacidos para dar servicio a los peregrinos de la Variante Espiritual do Salnés; Meaño (otro 20 por ciento); A Illa (19%) y Cambados (17 por ciento).

La recuperación económica que propició en gran parte el bum del turismo “post-COVID” se ha dejado sentir también en el número de contrataciones, otro de los aspectos que estudia el SEPE en su boletín anual. Así, en Vilagarcía se formalizaron el año pasado casi 14.000 contratos nuevos, lo que supuso un siete por ciento más que el ejercicio anterior.

Del mismo modo que O Grove y Sanxenxo fueron los Concelllos que más redujeron el paro porcentualmente en la provincia de Pontevedra, Vilagarcía fue la población con mayor subida en el número de contratos. En este apartado, los datos son negativos en gran parte de los municipios de la provincia, debido a que dejaron de hacerse muchos contratos temporales tras la entrada en vigor de la ley estatal de reforma laboral del 28 de diciembre de 2021, con la que se pretendía, precisamente, dotar de más estabilidad al empleo e ir transformando paulatinamente el mercado laboral.

Número de afiliados

Otro de los apartados que estudia el SEPE es el número de afiliados a la Seguridad Social, sumando todos los regímenes. Y también en este destacan dos poblaciones arousana, en este caso, Cambados y Pontecesures. En el conjunto de provincia, el año pasado había algo menos de 361.000 afiliados a la Seguridad Social, un 2,3 por ciento más que en 2021. En Cambados, sin embargo, el incremento porcentual fue del 6,20 por ciento, para un total de 5.000 afiliados. Todavía es mayor el incremento en Pontecesures, con 917 inscritos en la Seguridad Social, un 9,7 más que el año anterior. El dato de Pontecesures es el tercer mejor de la provincia, solo superado por los de Crecente (un 17% más) y Mondariz-Balneario (un 15% más).

El informe del SEPE también hace hincapié en la importancia que tienen Vigo y las poblaciones de su área metropolitana para la buena salud económica de la provincia, hasta el extremo de que afirman que, “esta área de influencia es el motor económico de la provincia”.

Estos son los empleos más demandados en Vilagarcía

El SEPE realiza un análisis aún más pormenorizado del mercado laboral de cada Ayuntamiento, aunque en este caso los últimos datos que pueden consultarse en su página web son los de 2021. En estos, por ejemplo, se hace un análisis de los puestos de trabajo más demandados por los empresarios. Así, la industria es el gran pulmón en el Ayuntamiento de Vilagarcía a la hora de contratar, pues los puestos más demandados fueron los peón, operario y oficial o jefe de máquinas. En cuarta y quinta posición aparecen, respectivamente, los vendedores y los camareros. Los sectores que generan más altas en el Servicio Público de Empleo, en Vilagarcía, son los almacenes y transportes y las industrias de alimentación, ya que entre ambos sumaron 6.000 contrataciones. Los negocios de hostelería formalizaron 1.400 contratos, y los comercios, 1.300. Hay que tener en cuenta, a la hora de sopesar el peso socioeconómico de estos dos últimos sectores en Vilagarcía, que a las relaciones contractuales por cuenta ajena hay que sumar el de los autónomos que dirigen los negocios.

Las mujeres y los jóvenes, los que lo tienen más difícil

El informe del SEPE incide también en la mayor vulnerabilidad de las mujeres a la hora de acceder a un puesto de trabajo. En Vilagarcía, de hecho, se firmaron 13.000 contratos en 2021, de los cuales 7.500 los rubricaron hombres, y 5.500 mujeres. En cuanto a los tramos de edad, el análisis estadístico revela que en Vilagarcía lo tienen más difícil los jóvenes. Así, encontraron trabajo ese año 4.300 personas mayores de 45 años, por solo 1.537 menores de 25. Finalmente, el Servicio Público de Empleo da una idea cabal de hasta qué punto se abusaba de la temporalidad antes de la ley estatal de diciembre de 2021. Ese año se hicieron 12.000 contratos temporales, y solo 1.000 indefinidos.