El necroturismo pide paso entre la lluvia

Las visitas a los cementerios se disparan, con permiso de los temporales

La preparación de los cementerios, esta mañana.

La preparación de los cementerios, esta mañana. / Noé Parga

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Las floristas volvieron a sonreír hoy, aunque solo un poco. La mañana permaneció despejada y, sorprendentemente –después de tanto tiempo–, también soleada en la comarca de O Salnés y los municipios del Ullán, de ahí que la actividad en las tiendas de flores volviera a ser intensa, como en los mejores momentos de antaño.

Se recuperaba así parte del tiempo perdido y de la inversión realizada por muchas de ellas durante todo el fin de semana, cuando la sucesión de temporales hizo que la gente se quedara en casa y las ventas fueran mínimas.

Vilagarcía y Cambados

También en los Mercados de las Flores montados en Vilagarcía y Cambados, que son la clara referencia de la víspera de Difuntos y Todos los Santos.

Nadie puede dudar de que el fin de semana fue horrible para esos negocios instalados en las carpas florales de las dos localidades, a las que faltó muy poco para salir volando, debido a los fuertes vientos registrados.

El Mercado de las Flores de Vilagarcía, esta mañana.

El Mercado de las Flores de Vilagarcía, esta mañana. / FdV

De ahí que esta mañana las cosas cambiaran, y mucho, con la citada mejoría del tiempo.

Especialmente en Vilagarcía, donde se montó el tradicional mercadillo de los martes, lo cual también contribuye a atraer gente a la ciudad.

Una ciudad en la que, aprovechando la ausencia de lluvias volvieron a llenarse cementerios como el municipal de Rubiáns y el de Bamio, al igual que sucedió en el de San Martiño de O Grove, el de Santa Mariña (Cambados) y todos los demás.

Campos santos

Fue posible por ese temporal cambio del tiempo, lo cual permitió intensificar los trabajos de adecentamiento de cada camposanto, con la intención de que mañana luzcan todos ellos en su máximo esplendor.

La venta de flores en Vilagarcía.

La venta de flores en Vilagarcía. / Noé Parga

Una buena oportunidad no solo para que cada familia honre a sus difuntos, sino también para favorecer a los que practican el necroturismo, que está cada vez más de moda.

De visita

Efectivamente, son cada vez más los que, sin nadie a quien recordar, visitan y recorren los cementerios en esta época del año para admirarlos desde un punto de vista y un sentimiento muy diferente al que suele mover a los cristianos creyentes y devotos.

El cementerio de Rubiáns.

El cementerio de Rubiáns. / Noé Parga

Quizás el cementerio más representativo de este movimiento turístico en expansión sea el cambadés de Santa Mariña Dozo, aunque bien es cierto que hay otros en la comarca, tanto en los grandes pueblos como en pequeñas parroquias, que animan a los visitantes a pasar una jornada diferente entre panteones, tumbas y nichos.

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Aunque los días de Difuntos y Todos los Santos son jornadas de solemnidad, devoción, recogimiento y tradición para la comunidad cristiana, no cabe duda de que se trata, también, de dos jornadas de una fiesta que se escenifica tanto dentro como a las puertas de los cementerios arousanos, como ya se ha visto en los últimos años.

Y es que la masiva afluencia de público a estas zonas de oración y recuerdo, sobre todo si el tiempo acompaña, hace que ante los campos santos se sitúen puestos de venta de rosquillas, castañas asadas y todo tipo de artículos, convirtiendo esta cita con los difuntos en una especie de romería que favorece el crecimiento del necroturismo.

Según se ha podido confirmar hoy mismo, son varias las solicitudes de venta ambulante tramitadas en este sentido en los Ayuntamientos de O Salnés y el territorio Ullán, por lo que mañana –si el temporal no lo impide–, estos puestos de venta de “chilindradas” volverán a alegrar a muchos la entrada y salida de los diferentes recintos funerarios.