El Ayuntamiento de Vilagarcía archiva la denuncia de Facua contra el Atlantic Fest

Ravella da por buenas las alegaciones del festival | La asociación de consumidores atacó al evento por impedir al público acceder al recinto con comida y bebida del exterior

Uno de los conciertos del pasado Atlantic Fest. |   // IÑAKI ABELLA

Uno de los conciertos del pasado Atlantic Fest. | // IÑAKI ABELLA / A.Martínez

El Ayuntamiento de Vilagarcía ha archivado la denuncia interpuesta contra el Atlantic Fest por una organización de consumidores, Facua. La administración municipal da por buenas las alegaciones de los promotores del festival de música, que se celebró en la playa de A Concha-Compostela el pasado verano.

Facua denunció al Atlantic Fest por varios motivos, siendo uno de los principales que impidió el acceso al interior del recinto con comida y bebida comprados en el exterior. A mayores, la asociación de consumidores advirtió de que se pidió a varios asistentes que demostrasen con un documento médico que padecían algún tipo de intolerancia alimentaria, y que por ese motivo tenían que llevar comida con ellos. Finalmente, también afirmaron que los promotores del festival habían puesto trabas a la recuperación del dinero no consumido en las pulseras “cashless”.

El Ayuntamiento de Vilagarcía solicitó la versión de la empresa promotora del Atlantic Fest, New Line Promociones Culturales. La productora afirmó que la venta de comida y bebida es una parte esencial para la viabilidad económica del festival, y que además es necesario impedir el acceso con alimentos o bebidas del exterior para garantizar el buen estado de todos los productos y reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias.

Evitar intoxicaciones

“La gastronomía no constituye un servicio meramente accesorio sino que, muy por la contra, ocupa un lugar destacado en la organización del evento”, afirman los promotores. Además, sostienen que la venta de productos en el interior ayuda a, “garantizar la seguridad alimentaria y evita que pueda producirse dentro del recinto una intoxicación por el consumo de comida o bebida en mal estado y procedente del exterior”.

New Line argumenta también que había fuentes de agua potable de consumo gratuito, y que todo lo relacionado con la comida durante el festival cumple con lo establecido en el artículo 13 de la Lei de Espectáculos de Galicia.

Eso sí, los promotores indican que se permitió llevar comida a aquellas personas que, en efecto, demostrasen que tenían razones de salud para consumir solo determinados alimentos.

En cuanto a las pulseras “cashless”, la productora explicó que se trata de un dispositivo utilizado en la práctica totalidad de los festivales con total normalidad. Se trata de unas pulseras que se cargan con dinero -abonado en efectivo o con tarjeta-, y con las que se van pagando las consumiciones realizadas durante los conciertos. Al finalizar el festival, la organización reintegra la parte del saldo que no se ha gastado.

De hecho, el Atlantic Fest afirma que incluso se le ha devuelto el dinero a aquellas personas que solicitaron el reintegro fuera de plazo, y que no se ha cobrado comisión alguna, “en concepto de los gastos bancarios que conlleva el uso de esta tecnología”. Finalmente, recuerdan que ya en la página web del festival se advertía de que habría estas pulseras.