El Partido Popular de Ribadumia anunció ayer la presentación en la Guardia Civil de una denuncia por la colocación de unos carteles que, según los conservadores, contienen un montaje fotográfico injurioso para su candidato a la Alcaldía, David Castro, y para una vecina de la localidad, “completamente ajena a la contienda electoral”.

La denuncia fue presentada por el alcalde, y candidato a la reelección, quien considera que con la pegada de estos carteles se ha cometido, “un posible delito electoral de injuria con publicidad hecha en campaña electoral y con motivo y ocasión de la misma”.

El PP de Ribadumia explica a través de un comunicado que, “en la madrugada del martes, bajo las sombras de la noche y a través de terceros contratados para la ocasión, se identificó a varias personas realizando una pegada de carteles claramente manipulados, a través de un montaje fotográfico, en la que se intentó desacreditar a David Castro”. Los denunciantes advierten de que, “en dichos carteles no se tuvo además escrúpulos en vincular a una ciudadana de Ribadumia completamente ajena a la contienda electoral, la cual se ha visto victimizada a través de un montaje fotográfico que le supone un desprestigio personal y familiar”. “Estos hechos, sin duda, sobrepasan todos los límites de la tolerancia posibles”, prosigue el PP.

Fuentes oficiales de la Guardia Civil han indicado que se están investigando los hechos, y que se ha remitido la denuncia al Juzgado, con la finalidad de que el fiscal determine si aprecia algún presunto delito o infracción en las hojas. Estas únicamente contienen la fotografía (o montaje fotográfico) sin texto alguno. Dependiendo de lo que diga el fiscal y las averiguaciones de la Guardia Civil, se procederá a imputar o no a los presuntos autores de los hechos.

David Castro, por su parte, señala que “el proceso electoral debería estar amparado por el respeto”, pero que en el caso de Ribadumia, según él, no está siendo así. Desde el PP se afirma que, “tanto su equipo como él, han sufrido ataques, injurias, calumnias, agresiones verbales y agresiones escritas amparados en redes sociales y perfiles falsos”.

“Hasta el momento, fuimos muy tolerantes y mantuvimos una actitud de calma”, prosigue el PP, que culpa a otros grupos -sin especificar- del clima de tensión.