La solidaridad, una misión que necesita de la mejor plataforma de comunicación

La vilagarciana Lorena Seijo tiene un alto cargo de responsabilidad en la oenegé Agareso

Lorena Seijo Sanmiguel, en una imagen reciente en la plaza de Ravella de Vilagarcía.  | // FDV

Lorena Seijo Sanmiguel, en una imagen reciente en la plaza de Ravella de Vilagarcía. | // FDV / Diego Doval

La Asociación Galega de Comunicación para o Cambio Social (Agareso) es una organización sin ánimo de lucro, formada por un colectivo de profesionales en Galicia que creen en el poder de la comunicación como herramienta de transformación social. Su principal objetivo es utilizar las herramientas de información para conseguir esa transformación social positiva a través de proyectos de Cooperación Internacional, Educación para el Cambio y Acción Social. La vilagarciana Lorena Seijo es la coordinadora de un colectivo que contribuye a una humanidad mejor.

Utilizar el poder de la comunicación como base del desarrollo de la sociedad, en todos sus estratos, es algo que no solo depende de la voluntad, sino de la capacidad y la actitud. En ello se han afanado en los últimos años en Agareso. Un nombre que, en el significado de sus siglas define su espíritu: Asociación Galega de Comunicación para o Cambio Social.

Todo ese caudal de acciones de un colectivo con ramificaciones internacionales tiene en uno de sus cargos ejecutivos a una vilagarciana. Se llama Lorena Seijo y tal como ella misma define su función en la asociación, “soy coordinadora y me encargo de la planificación estratégica de la organización, coordinar los equipos de trabajo, diseño los proyectos y soy responsable directa de la cooperación internacional”.

Una actividad reciente realizada por Agareso con alumnado.  | // FDV

Una actividad reciente realizada por Agareso con alumnado. | // FDV / Diego Doval

Es tal el cargo de responsabilidad dentro de un enorme equipo de trabajo que gran parte de todo lo que se hace en beneficio de muchas personas pasa en buena medida por la capacidad de trabajo de Lorena Seijo, quien ya demostró con creces su vertiente solidaria y su gusto por ayudar a diferentes colectivos desde bien joven.

Proyectos

Tras licenciarse en Ciencias de la Comunicación, decidió irse a Guatemala. “Hice un máster de comunicación internacional en países del sur en la Universidad Complutense de Madrid y me fui a Guatemala. Empecé haciendo prácticas en un periódico de allí y, posteriormente, encadené siete años trabajando allí. Fue así como nació mi vínculo con una oenegé de cooperación y derechos humanos”.

A la vuelta del país guatemalteco surgió el encuentro con Agareso. “Cuando conocí Agareso apenas tenía dos años de vida. Había sido creada por un grupo de periodistas de Pontevedra. Empecé como voluntaria, y mi experiencia fue útil para ir ayudando a dar pequeños pasos con un trabajo de muchas personas, contratadas y voluntarias, que poco a poco fuimos afrontando nuevos proyectos”.

Reflexión colectiva

Creada en mayo de 2008, Agareso se define como “una organización no gubernamental de desarrollo laica, comprometida políticamente pero apartidista”. Su convencimiento es total acerca de que la comunicación es una disciplina imprescindible hacia una reflexión social colectiva, el empoderamiento de los individuos, la defensa de los derechos humanos y el desarrollo de los pueblos.

Sus integrantes están comprometidos con el diseño, la producción, realización y difusión de proyectos que contribuyan a la creación de una ciudadanía más crítica y capacitada para la lucha contra la desigualdad global. En esa misión promueven proyectos de desarrollo que favorezcan el empoderamiento comunitario como vía de desarrollo endógeno de los pueblos y el fortalecimiento de la sociedad civil a través de la educación en valores y la sensibilización.

Con base operativa en Santiago, Lorena Seijo es una de las profesionales de un asociación que cuenta con medio centenar de voluntarios para sacar adelante una actividad que se vertebra en cuatro grandes trazos.

Educación en valores

Señala la periodista vilagarciana que en el área de trabajo focalizada en la cooperación internacional, “estamos fortaleciendo organizaciones de El Salvador y República Dominicana. Elaboramos estrategias de comunicación que les ayuden a defender sus derechos. Incidimos en cuestiones como la incidencia política en temas como derechos de las mujeres, medio ambiente o la libertad de expresión”.

En la parcela de educación, apunta Seijo Sanmiguel que” es un trabajo más amplio. En Galicia, con mas de 20 centros de secundaria, hacemos formaciones en aulas a un montón de alumnado. Queremos fomentar la reflexión, la crítica de mensajes que reciben y que sean capaces de crear sus propios contradiscursos a mensajes homófobos, machistas y de otro tipo”.

En cuestiones como el activismo social también hay objetivos particulares, “queremos que peleen en colectivo, que se creen plataformas de opinión y, obviamente, contamos con el apoyo del profesorado durante todo el curso para su desarrollo”. Otra de las líneas maestras del trabajo de Agareso es la acción social, “ahí es un trabajo con colectivos en riesgo de exclusión sobre empoderamientos, seguridad en si mismos, a ser capaces de contar sus historias y solicitar sus ayudas”, apunta la vilagarciana que, del mismo modo, sabe que queda mucho por hacer respecto a la situación de las personas más vulnerables y desfavorecidas.

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Uno de los objetivos más actuales en Agareso es terminar con la existencia de un “nivel elevado de racismo y machismo” entre el alumnado de Secundaria. Desde la propia asociación señalan que “cuantificamos la presencia de estereotipos y de discurso de odio en los centros de educación con los resultados de un estudio”. Tal y como apunta Lorena Seijo, “vemos a diario como las jóvenes están siendo bombardeados con mensajes intolerantes, como si hubiera un interés por volver a patrones de otras épocas. Nos preocupa bastante porque están interiorizando bastantes discursos de este estilo. Por ello se están generando problemas en las aulas y en centros educativos. Creemos que la propia Consellería debería tomar medidas y actuar lo antes posible para erradicar conductas tan reprobables”. La coordinadora de Agareso subraya que “nuestro diagnóstico es que la adolescencia siempre quiere ir a la contra. Cuando hay una tendencia, la rebeldía es alterar el orden y es lógico que se den tensiones cuando se dan avances. Ahora las niñas tienen otro concepto de sí mismas y saben defender sus derechos. Eso hace que se puedan dar reticencias, pero lo que más está influyendo es que están siendo muy bombardeados por mensajes negativos. No se está trabajando en las aulas y algo que hay que hacer porque hay que tener mucho cuidado”.