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Recuperan en Ourense una de las joyas que robaron a la Virgen en Caleiro

La sortija figura entre las piezas que la Guardia Civil intervino a una mujer de O Irixo acusada de robar en varias iglesias

El San Benito, despojado de sus joyas, en la procesión del 11 de julio pasado. | // IÑAKI ABELLA

La Guardia Civil de Lalín ha recuperado una sortija de oro, con una pequeña piedra preciosa, que fue sustraída en agosto pasado de la imagen de la Virgen María de Caleiro (Vilanova). La pieza fue localizada tras la detención de una mujer de O Irixo (en la provincia de Lugo), a la que se atribuye una oleada de robos perpetrados el pasado verano en iglesias gallegas.

El cura de Caleiro, Manuel Castroagudín, explica que hace unos días recibió la visita de varios agentes de la Guardia Civil. Traían con ellos toda una serie de alhajas recuperadas tras la intervención policial. Pero el sacerdote solo reconoció la sortija. “Nos han dicho que si aparece algo más nos avisarán, pero también dijeron que lo más probable es que las demás joyas ya estén vendidas”, manifestó ayer el sacerdote.

El robo en la iglesia de Caleiro se produjo a mediados de agosto, durante las fiestas patronales en honor a la Virgen María. Antes, el 11 de julio, desaparecieron las joyas que los devotos habían ofrecido a San Benito en la iglesia de Fefiñáns (Cambados). Pero estos hechos no fueron aislados. En los últimos meses se produjeron hurtos similares en otros templos, a menudo coincidiendo con fiestas multitudinarias. Así, se denunciaron robos en parroquias de A Estrada o Lalín, así como en santuarios tan visitados como el de Amil, en Moraña, o el del monte Faro, en Chantada.

Interior del salón parroquial de Caleiro Noe Parga

Manuel Castroagudín lamenta que únicamente se localizase una pieza, y ya le quedan pocas esperanzas de que puedan aparecer otras joyas de gran valor, como un vistoso cordón de oro con crucifijo. Apunta que en los días de la fiesta ya vio a la mujer que está investigada por estos hechos, y que sospechó de ella desde el primer momento. “Se movía de un lugar para otro de una forma rara, y estuvo fotografiando las imágenes”.

Mientras, en Cambados, el párroco de Santa Mariña Dozo, José Aldao afirmó ayer que la Guardia Civil ni siquiera le llamó para quedar con él y echar un vistazo a las alhajas recuperadas. Aldao, de hecho, está prácticamente convencido de que no aparecerá ninguna de las robadas a San Benito. “Eran cadenas, así que ya estarán fundidas”.

La detención de la mujer de O Irixo fue practicada por agentes de la Guardia Civil de Lalín. Tras pasar a disposición judicial, la investigada quedó en libertad provisional.

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