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¿Son efectivas las vacunas que se le ponen a los conejos de caza? Un estudio siembra la duda

Los cazadores gallegos recogieron el pasado año 237 animales muertos, y solo un 11% tenían anticuerpos contra la mixomatosis

Una cuadrilla de cazadores, en enero pasado en Tremoedo (Vilanova). | // IÑAKI ABELLA

El sistema inmunitario de los conejos de monte gallegos es prácticamente virgen a enfermedades como la mixomatosis. Así lo apunta el proyecto Lago-Healt, un estudio promovido por la Mesa Galega de Caza y realizado por técnicos de las Universidades de Santiago de Compostela y Córdoba, cuyos resultados preliminares se acaban de hacer públicos.

Así, durante la pasada temporada de caza (de octubre de 2021 a enero de 2022), los cazadores gallegos entregaron 237 muestras de conejos muertos, que fueron analizadas en los laboratorios universitarios. Y una de las conclusiones es tremendamente perturbadora: apenas el 11 por ciento de los animales tenían anticuerpos contra la mixomatosis. Un resultado que incluso pone en tela de juicio la efectividad de las vacunas que se administra a los conejos en las granjas cunícolas antes de su siembra en los cotos de caza.

“Lo que nos indica este estudio es que la mixomatosis es una bomba de relojería que tenemos en el monte, porque basta que aparezca un brote para que cause una mortandad enorme”, sostiene Manuel Martínez Casal, presidente de la Mesa Galega pola Caza.

Los especialistas plantean que para que una población de conejos silvestres pueda resistir una epidemia de mixomatosis al menos la mitad de los ejemplares deberían tener inmunidad contra el patógeno que la causa, ya sea adquirida de forma natural, por haber sobrevivido a la enfermedad, o ya sea proporcionada por las vacunas que se administra a los animales una semana antes de salir de la granja. Pero la realidad es que los conejos de monte gallegos están muy lejos de ese 50 por ciento de la población con anticuerpos que, sobre el papel, proporcionaría el colchón de la inmunidad de grupo.

La detección del virus que provoca la infección hemorrágico vírica debe realizarse en Italia y todavía tardará un año

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Por ello, Martínez Casal afirma que uno de los interrogantes que plantea este estudio es si esas vacunas son realmente efectivas o si se administran bien. “Las vacunas que se le están poniendo en las granjas a los conejos de siembra no están generando el efecto protector deseado”, advierte. “Esta puede ser una de las razones de las grandes mortandades que estamos viendo año tras año”, añade Casal.

En Italia

La finalidad de este estudio promovido por la Mesa Galega pola Caza es arrojar algo de luz sobre la pregunta que año tras año se hacen miles de cazadores gallegos. ¿A qué se debe la vertiginosa decadencia de esta especie en el monte? ¿Por qué perecen cientos de ejemplares que habían sido vacunados? ¿Por qué los brotes de mixomatosis o neumonía hemorrágica vírica barren las poblaciones en pocas semanas? En la investigación también se ha analizado la inmunidad de los conejos a la hemorrágica vírica. Pero en este caso todavía habrá que esperar a finales de 2023 para conocer los resultados, pues hay que secuenciar el virus en Brescia (Italia).

Manuel Martínez indica que mientras no lleguen los resultados de Italia no se podrá saber a ciencia cierta por qué la hemorrágica vírica causa tanta muerte en las poblaciones, aunque no oculta que una hipótesis que está sobre la mesa es de nuevo que la vacunación esté fallando. Si esto se confirma, laboratorios y corrales se verían obligados a repensar la estrategia de vacunación, pues los cazadores invierten cada año decenas de miles de euros en la siembra de lagomorfos en sus cotos. El precio de cada ejemplar de repoblación oscila entre los 11 y los 15 euros. En las granjas se les inyectan tres vacunas, una contra la mixomatosis y dos contra la hemorrágica vírica (una por cada cepa conocida), y esta inmunización cuesta entre un euro y dos por animal.

La decadencia del conejo silvestre no solo tiene repercusiones económicas para la actividad cinegética, sino también ambientales, al disponer de menos presas animales como el zorro o las aves rapaces.

Enfermedades llegadas en el siglo XX de China y América del Sur

La mixomatosis la provoca un virus, que se detectó por primera vez en América del Sur a finales del siglo XIX. Su llegada a Europa se produjo a mediados del siglo XX por un médico francés que lo introdujo en la naturaleza para combatir una plaga de conejos que afectaba a sus campos. En 1953 se registró por primera vez su presencia en España. La neumonía hemorrágica vírica, por su parte, procede de China.

También la causa un virus, y los primeros casos en el país asiático se conocieron en 1984. Dos años después ya se había extendido por Europa, presuntamente por la introducción de conejos importados ilegalmente. Llegó a España en 1988. Esta patología puede causar una letalidad de hasta el 90 por ciento. En la actualidad hay dos cepas distintas de hemorrágica vírica, lo que complica todavía un poco más la batalla contra este patógeno.

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