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Faro de Vigo

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Nace una plataforma vecinal para regularizar la aplicación de sulfatos

Piden que se prohiba el uso de fitosanitarios a menos de 20 metros de las edificaciones

Una sulfatadora en pleno trabajo en la comarca de O Salnés. Noé Parga

Con centro desde Dena, se está impulsando la creación de una plataforma vecinal por la regulación de los sulfatos. Una plataforma que se gesta a partir del embrión de media docena de personas de Meaño, Ribadumia y Meis, con presencia mismo de viticultores y cooperativistas, sensibilizados por la necesidad de un mayor control del empleo de fitosanitarios y su forma de aplicación. Y es que de ello, explican, está aflorando un conflicto que, ante el avance del viñedo, se antoja creciente para los próximos años, con gente que ve rodeadas sus viviendas por parras.

Tras algunas reuniones presenciales en Dena, los promotores decidieron organizarse como colectivo. Sus primeros pasos afloran ahora en la red, donde, desde ya, se recogen firmas en pro de le regulación y control de sulfatos, lo cual puede hacerse a través de www.change.org (https://www.change.org/plataformaSulfato). Además dispone de su página en facebook a través de @regulaciónsulfato, o bien se puede contacta con los promotores a través del correo plataformasulfato@hotmail.com

Las demandas de partida son conseguir una ordenanza que prohíba el uso de sulfatos a menos de 20 metros de cualquier edificación (permitiéndoselo, eso sí, a propietarios de viñedo en sus eras, siempre y que no afecte a terceros en sus viviendas), y prohibición del uso de ventiladores que se añaden a los atomizadoras para su uso en una franja a menos de 100 metros de edificaciones, o en zonas próximas cursos fluviales -debiendo en esos casos optar por aplicación a pistola-. Añadido, la plataforma abogará por el estudio, análisis y seguimiento de acuíferos, fuentes y ríos de los concellos, y promover el uso de productos cien por cien ecológicos.

“En estos último cinco años -refieren en su comunicado este incipiente colectivo- se está a plantar albariño sin ningún control, cualquier terreno es válido”, en aras a la necesidad de una ordenación del territorio, que demandan, y que haga posible el binomio salud y sostenibilidad. “No queremos un concello con el viñedo como monocultivo, y queremos nuestro monte”, agregan en relación al temor a perder zonas de monte con el crecimiento de viñedo auspiciado por el desembarco de grandes firmas exteriores en la comarca.

Desde esta plataforma se advierte el monte es lugar de donde se nutren diversas traídas de agua vecinal, y que la expansión del viñedo, se subir al monte, afectará de lleno a estos acuíferos “cuando se están aplicando por viñedo hasta 20 manos de sulfato por campaña”.

El colectivo, que se están expandiendo en la red, iniciará tras el verano y la vendimia una campaña de reuniones vecinal para exponer sus demandas y sumar apoyos en pro de la causa, reuniones que se pretenden mantener también con los diversos partidos políticos, y las administra-ciones provincial y de la Xunta.

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